Sobre la huelga de hambre de Paco Vega por la Renta Básica

Paco Vega. Foto: EuropaPress

Paco Vega en el Parlamento Andaluz. Foto: Europa Press

Paco Vega, como antes Francisco Casero, apela a la sociedad para que despierte y ponga fin a un estado de cosas profundamente injusto. Sí, es la sociedad la única que puede hacerlo. La única que puede dar la vuelta al insensato e injusto orden de valores que tenemos en el que todo gira alrededor del dinero, del derecho de unos pocos a enriquecerse sin límites a costa de una mayoría que no tiene lo suficiente para vivir, que no encuentra un horizonte de futuro, y de traspasar los límites del ecosistema del que depende la vida. Cambiar esto es misión de la política. Pero no se puede esperar que lo haga quién gobierna Andalucía ni quién gobierna España con su apoyo. Sólo puede hacerlo una sociedad que deje de mirar para otro lado mientras nos precipitamos al abismo por superar los límites: de la injusticia social y ambiental. Paco Vega, Tu gesto valiente y profundamente ético, tu huelga de hambre, también tiene que tener límite. Has dado un aldabonazo. Refuerzas la convicción de quiénes pedimos el cumplimiento del estatuto y de la Carta Social Europea, cuando dicen que todo ser humano debe disponer de un mínimo vital y que ese límite debe estar en el umbral de la pobreza. Es cuestión de equidad en el reparto de los beneficios que toda la sociedad genera y que hoy acapara un grupo cada vez más reducido de enriquecidos, sí, por unas reglas injustas globalmente establecidas, con paraísos a medida, con entidades pantalla, con cohortes de abogados,… ante la mirada indiferente de la mayoría. Así nos lo recuerda esta tribuna de la Plataforma por la Renta Básica, de Sevilla, en el Pais. Reconocimiento y agradecimiento sin límites a tu gesto Paco. Es el momento de continuar la lucha por otros medios

Sobre los retos de la Agenda Urbana Mundial

20160527_212928

Cualquier profesional que se  enfrentado a un proyecto de cooperación al desarrollo en hábitat social sabe que necesita cambiar su mirada y adquirir herramientas no adquiridas durante el grado. Si es arquitecto en seguida comprenderá que va a necesitar algo más que habilidades para diseñar objetos. El diseño de procesos será determinante. Procesos en los que tendrá que colaborar con una gran variedad de agentes, institucionales, populares y profesionales de distintas áreas. También se habrá enfrentado a la necesidad de repensar las técnicas y tecnologías que usa. En el marco del subprograma “Vivienda de Interés Social” del programa de cooperación latinoamericano CYTED hemos escrito y debatido mucho sobre la cuestión de las tecnologías apropiadas y apropiables, duras y blandas (sociales). Y aquellos que hemos trabajado en cooperación internacional al desarrollo hemos tenido la experiencia de aprender conocimientos y metodologías que nos son útiles para intervenir en cooperación al desarrollo local. Hemos aprendido de la práctica propia y de la de otros colegas. Durante las últimas décadas se ha producido un vivo intercambio de conocimientos y experiencias entre profesionales y movimientos sociales “viviendistas” de América Latina y la península ibérica, completado en nuestro caso con Marruecos. Y hemos compartido la convicción de que es preciso crear espacios de formación en grado y en postgrado para transmitir los conocimientos y los métodos que precisan los profesionales que van a intervenir en circunstancias complejas de hábitat, con escasez de recursos, con conflictos de intereses en juego, como ocurre en situaciones de precariedad y pobreza. Pero como ocurre también en  cualquier contexto, de los que consideramos desarrollados, y que precisan afrontar procesos de crisis, de colapso o de prevención de situaciones críticas y de colapso. En realidad toda la civilización se encuentra al borde hoy del colapso y por tanto toda ella está expuesta y necesitada de emprender procesos sociales de cambio o de adaptación a los cambios.

La reciente cumbre mundial Hábitat III de Quito, con la elaboración de la Agenda Urbana, ha sido una buena ocasión para tomar el pulso al consenso internacional logrado sobre cuáles son los retos que han de afrontar las ciudades y el conjunto de los asentamientos humanos en los próximos veinte años. Leer más de esta entrada

¿Es Detroit un símbolo del colapso que espera a nuestras ciudades?

huella-ecologica-sevilla

La Huella Ecológica de Sevilla. Alvaro Reyes de la Rosa, 2016. Prof. Esteban de Manuel

¿Es Detroit un símbolo de la ciudad industrial postcolapso? El colapso de la industria del automóvil produjo una implosión en Detroit. Su población pasó de 2 millones a 700.000 habitantes. Un 30 % de sus edificios de viviendas y oficinas están vacíos. Sus grandes avenidas pensadas para el automóvil se han quedado grandes. ¿Es un caso aislado o un caso pionero que será seguido por la mayoría de las grandes ciudades del mundo?

Las ciudades de la civilización industrial basadas en el petróleo tienen su suerte ligada al mismo. Son muy vulnerables ante la escasez y encarecimiento del petróleo que se avecina, una vez superado el pico de producción. Dependen del petróleo abundante y barato para abastecerse en un mercado global y para su movilidad.

Leer más de esta entrada

Sevilla necesita un ambicioso Plan para convertirse en una ciudad sostenible

IMG_8195

Recientemente el ayuntamiento de Sevilla ha aprobado el Plan de Acción para el Clima y la Sostenibilidad. La lectura del mismo nos produce frustración. Lo hemos analizado al fondo y hemos llegado a una conclusión: se hace trampas al solitario. No hay detrás del plan un proyecto de ciudad, producto de un amplio consenso social, requisito indispensable para que nos lo podamos tomar en serio. La participación ha sido nula. No se ha aprovechado el gran caudal de conocimiento generado en las Universidades públicas de Sevilla, en el tejido empresarial vinculado a la energía sostenible, en las asociaciones que vienen trabajando por una ciudad accesible, basada en la alianza de transporte público y movilidad activa. Es un mal documento en su ejecución, con corta-pega de la guía europea y del primer plan de 2010 (se habla de medidas a largo plazo refiriéndose a 2020…), con acumulación de datos que no se interpretan para sacar conclusiones, sin una visión de estrategia, sin mecanismos de coordinación en su elaboración. Frente a la integralidad que requieren este tipo de actuaciones nos encontramos un plan dividido en compartimentos estancos en el que cada departamento municipal propone una serie de medidas aisladas unas de otras. Y sobre todo nos encontramos con un juego que se hace trampas con el uso de la calculadora de huella de carbono. Se introducen medidas ya ejecutadas y amortizadas, contándose así su efecto dos veces, se confía en que los ciudadanos van a renovar de aquí a 2020 sus vehículos por otros más eficientes, incluyendo por cierto una medida estatal, el plan Renove, que no debería figurar en el plan. Y no contento con tomar una previsión optimista de los vehículos sustituidos, multiplica por dos su efecto. Se contabilizan reducciones de emisiones de edificios ineficientes sin que se presupueste más que su auditoria y nada se nos diga de intervenciones de rehabilitación, …

Llama la atención el contraste entre las ciudades europeas que se toman el tema en serio y que han movilizado todos sus recursos, públicos y privados, del conocimiento y de la iniciativa social, para lograr objetivos ambiciosos, con lo que propone el ayuntamiento de Sevilla. Y sobre todo llama la atención unos tengan que hacer tanto y nosotros tampoco para llegar a los mismos resultados. O las ciudades más avanzadas son muy torpes o el redactor del Plan de Sevilla es demasiado listo. Lo peor no es que se engañe y trate de engañarnos. Es que la publicidad que ha dado el ayuntamiento a este plan diciendo que vamos a conseguir reducir en un 40% la reducción de emisiones de aquí a 2020 es desmovilizadora. Y si algo necesitamos, y la propia guía europea lo advierte, es movilizar a la sociedad (si quieres leer más y encontrar referencias te recomiendo leer el artículo que publico en mi blog de Sevilla Directo)

Diálogo sobre solidaridad intergeneracional en La Carbonería

13516655_1343576288990785_1451504416580722853_n

Esta tarde me toca doblete. En Santiponce y Camas voy a desarrollar el tema que abordamos ayer en la Carbonería: Nos estamos jugando las bases de la solidaridad intergeneracional: a nivel social y ambiental. Razones por las que todas las generaciones tenemos que apostar el 26J por un cambio de rumbo. No es suficiente cambiar las caras al frente del gobierno para acabar con la corrupción. Necesitamos dar un giro a las políticas sociales, ambientales y al modelo productivo. Y de eso no saben nada los que nos han llevado hasta esta situación. Puedes leer el artículo completo en Sevilla Directo

 

A %d blogueros les gusta esto: