Clases en la Calle: Hablando de sostenibilidad urbana


Los recortes decretados por el gobierno no responden a una necesidad coyuntural. Forman parte de una estrategia, no sólo del gobierno, europea,   de privatización y desmontaje de la Universidad Pública que conocemos, degradando su calidad, abriendo espacios  para el florecimiento de las universidades privadas como negocio y como lugar de formación de unas élites alineadas con el mantenimiento del capitalismo ciego. Esta estrategia no es nueva, proviene de la Agenda de Lisboa y sus principios conforman el Plan Bolonia. Europa quiere una universidad alineada con las grandes multinacionales europeas, gestionada y regida por principios de eficiencia y competitividad propios del neoliberalismo económico, gobernada como se gobiernan las grandes empresas, con consejos de administración que nombran a rectores, decanos y directores de departamento. Estamos en la antesala de estas medidas modernizadoras que anunciará el gobierno, por boca de su consejo de sabios, en otoño. Si no lo remediamos, si no oponemos, los universitarios, nuestra insumisión. Pero la insumisión ha comenzado. Y como parte de ella ayer organizamos un debate sobre la Universidad que queremos, que debe ser el inicio de un trabajo compartido de confrontación, de propuesta de alternativas, que surja de la propia comunidad universitaria. Los principios de partida son la defensa de su carácter público y universal, su autonomía basada en el espíritu crítico, innovador y de apuesta por la calidad entendida como la relevancia social del conocimiento por ella generado y transferido a la sociedad en respuesta a sus necesidades, y la democracia participativa. Son ejes para otra reforma universitaria, necesaria, posible, antagónica a la neoliberal y al conservadurismo de mantener las cosas como están. La avanzadilla de esta reacción la han tenido los estudiantes pero somos muchos los profesores que nos estamos organizando para transitar juntos este camino. Como expresión de ello ayer organizamos conjuntamente la segunda sesión de clases en la calle.

Ayer, día Mundial del Medio Ambiente, me encargué de coordinar un pequeño seminario sobre sostenibilidad urbana, de carácter multidisciplinar. La sesión la cerré por la tarde con una clase titulada, “¿es posible un plan de viviendas a coste casi cero?” Abrimos el tema partiendo de los aprendizajes que nos aporta la experiencia de La Corrala de vecinas La Utopía. Esta experiencia señala un camino de solución, pero la política ciega del alcalde de Sevilla, dónde está la solución sólo ve un problema y actúa desde la más cruel represión: asedio policial con corte de luz, agua y amenaza de iniciar los trámites para retirar a las madres la custodia de sus hijos. Cuando se incumple simultáneamente el derecho constitucional a la vivienda y la función social de la propiedad, es posible imaginar políticas de vivienda que regulen la expropiación de uso de las casas vacías para darles el uso social al que están destinadas, servir de hogar. Es cuestión de inteligencia política, de política basada en la ética. La clase estaba previsto que terminara con una visita guiada a la Corrala. Coincidió que a su término estaba anunciada una concentración de apoyo e hicimos un llamado a sumarnos a la misma.

Después de plantear que para resolver la demanda social de viviendas no es necesario construir más viviendas sino gestionar las viviendas vacías, después de haber planteado que la ciudad no necesita seguir creciendo, les pregunté a los estudiantes: si esto es así, ¿hay trabajo para los arquitectos? Y la respuesta vino de la mano de esta otra ¿es sostenible la ciudad actual? Si la respuesta es sí, los arquitectos tenemos poco que aportar. Si la respuesta es no, y es evidente que es así, la respuesta es que nos queda una ingente tarea por hacer, a los arquitectos y la sociedad en general. Los estudiantes, en su respuesta, señalaron dos caminos: la rehabilitación con criterios de eficiencia energética de los edificios y el impulso de la movilidad sostenible. Dos elementos centrales para preparar la ciudad para la crisis de la base energética de la civilización industrial. Dos elementos clave para la transición hacia ciudades que tiendan a la autosuficiencia energética. Esta clase abierta, a la que se sumaron ciudadanos a los que llegó la convocatoria por las redes y curiosos que paseaban por allí, tuvo lugar en la Plaza de las Setas, símbolo de la cultura del despilfarro pero símbolo también del despertar de la ciudadanía en Sevilla. En el ciclo  que cerramos con esta clase abordamos la aplicación de los principios del decrecimiento socialmente sostenible a la organización urbana de Sevilla, la necesidad de preservar y recuperar las huertas productivas amenazadas por el planeamiento especulativo aprobado, la necesidad de invertir en movilidad sostenible de forma urgente y de acometer la rehabilitación energética de todos nuestros edificios, igualmente con urgencia. No son temas para después de la crisis, son la vía para salir de ella con inversiones retornables que mejorarán la calidad urbana de nuestras ciudades, su balance ambiental y su habitabilidad.  Si la Universidad y los profesionales, de la mano de liderazgos renovadores como el de Marta Gutiérrez en Granada, nos alineamos en esta dirección con la parte de la sociedad que se está organizando para transitar este camino, podemos ser co-protagonistas de la necesaria transformación social que nos permita salir del círculo vicioso a que nos  ha llevado el modelo de desarrollo vigente.

Al volver de clase, en plena calle Tetuán, me encontré a las actrices del grupo Vaujaus, de la Escuela de Arquitectura, escinificando su versión de Noviembre, llevando la revolución a la calle de la mano de la cultura. Gracias:)

Acerca de estebandemanueljerez
Candidato por Equo a las elecciones municipales de mayo Sevilla 2015. Soy profesor de la Escuela de Arquitectura de Sevilla desde 1990. Estoy convencido del potencial que tiene la educación tanto para el desarrollo personal como para la transformación social y lo vengo practicando a través de proyectos de innovación que implican a estudiantes y profesores en problemas reales de la ciudad, trabajando con los ciudadanos para hacer afrontarlos. Así hemos colaborado con asociaciones de vecinos de La Bachillera, El Cerro del Águila, Su Eminencia, Padre Pío, San Luis-Alameda, Pajaritos,... (en Sevilla) y Jnane Aztout (Larache) para mejorar sus barrios con criterios de sostenibilidad económica, social y ambiental. He puesto en marcha con otros compañeros asignaturas como Hábitat y Desarrollo, el Máster en Gestión Social del Hábitat y la Revista Hábitat y Sociedad. Dirijo el grupo de investigación ADICI (Aula Digital de la Ciudad). Soy miembro de Universidad y Compromiso Social y del Colectivo Universidad frente a la Crisis.

One Response to Clases en la Calle: Hablando de sostenibilidad urbana

  1. Raúl Reyes dice:

    Un buen ejemplo de clase práctica para los alumnos.
    En el momento actual las aulas tienen que estar cada vez más a pie de calle.
    Desde Equo Cantabria apoyamos vuestra iniciativa.

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