La cuestión de la energía: la batalla por las renovables


Plataforma Solar de Tabernas. La conocí gracias a Mar Verdejo y los compañeros de Equo Almería

Visita a la Plataforma Solar de Almería con Mar Verdejo y los compañeros de Equo Almería

Podcast de la entrevista del 30/04/2014 en Onda Local Andalucía

Esta mañana en Onda Local Radio me entrevistaron para hablar de la política energética europea y la situación en España. En resumen la cuestión es la siguiente. Es clave realizar la transición del modelo energético fósil, causante del efecto invernadero y en declive, al renovable, el único con futuro. Europa lo tiene claro. Marcó objetivos vinculantes con la estrategia 20/20/20: para 2020 reducir en un 20% el consumo de energía, producir al menos un 20% de la energía con renovables, reducir en un 20% las emisiones de CO2 a la atmófera. Y se plantea el horizonte de 100% renovables para 2050. Los países inteligentes, como Dinamarca, compiten entre sí por alcanzar este objetivo lo antes posible y ganar de paso ventaja competitiva. Por razones ambientales, por economía (gastamos 40.000 millones al año en importaciones que serán cada vez más costosas), por potencial de generación de empleo, las renovables no sólo son el futuro sino el presente. En este escenario indigna comprobar como España, que tenía posición de liderazgo en este sector, con tecnología como la termosolar desarrollada en el Parque Tecnológico de Tabernas (Almería) e implantada de forma pionera por Abengoa en Andalucía, ha cerrado a cal y canto la posibilidad de su desarrollo. Mientras Abengoa tiene contratos de centrales termosolares en EEUU, Oriente Medio, China, … tiene cerrada la puerta a seguir implantando nuevas centrales en nuestro país que sustituyan a las nucleares, las de carbón y las de gas. 

La clave para entender en esta situación está en la burbuja energética que acompañó a la burbuja inmobiliaria. Tenemos 3 millones de viviendas vacías y las eléctricas invirtieron en centrales de ciclo combinado de gas que tienen al 15% de su producción como consecuencia de que erraron en sus previsiones de inversión. Invirtieron en producir 25.000 Mw que no eran necesarios. Sobre cómo nos han cambiado el discurso y las renovables han pasado a ser culpabilizadas del error de sobre invertir en gas, se puede extraer toda una lección sobre cómo se construye el discurso político. Es cierto que Zapatero erró en su política de subvenciones y contribuyó a la burbuja energética modificando una política de subvenciones diseñada para el pequeño consumidor, en un momento en el que la tecnología aún no era competitiva, hacia el gran productor. Suprimió el límite de potencia instalada al que se podían acoger las explotaciones. De esto modo las constructoras pasaron del ladrillo al huerto solar en mitad del campo, todo un despropósito se mire como se mire que merece ser analizado en otro momento. Porque hoy el tema es que necesitamos cambiar a un modelo de producción renovable lo antes posible, que por eficiencia tiene que estar instalado lo más próximo posible al punto de consumo, y por tanto ha de ser distribuido. Y que eso hoy por hoy no precisa ser subvencionado. Es más barato invertir en paneles solares en los techos de nuestras casas y producir nuestra propia energía que pagar el recibo de la luz. Es algo que podemos hacer fácilmente cualquiera cambiando de compañía eléctrica y pasándonos a una cooperativa de producción y consumo. Lo único que necesitamos para ello es que el gobierno no legisle contra el desarrollo de las energías renovables como ha hecho creando el impuesto al sol. Nos quiere hacer pagar dos veces por estar enganchados a la compañía: una por el contrato fijo de potencia y otra por el peaje de respaldo. Basta suprimir este impuesto diseñado exclusivamente para frenar el desarrollo de las renovables y permitir que nuestros hogares tengan un balance cero con la red vertiendo nuestros excedentes a la misma y adquiriendo energía en momentos de déficits. Esto están haciendo los países que quieren estimular el autoconsumo. El impuesto al sol equivale a un impuesto por producir pan en nuestras casas para compensar a las panaderías, o un impuesto por pagar a las grandes superficies comerciales por dejar de comprar las hortalizas que cultivamos en nuestros hogares. Un disparate que denuncian asociaciones de consumidores, productores de renovables, asociaciones ambientalistas y partidos como Equo.

Agradezco a Onda Local Andalucía la oportunidad de difundir estas ideas.

Acerca de estebandemanueljerez
Candidato por Equo a las elecciones municipales de mayo Sevilla 2015. Soy profesor de la Escuela de Arquitectura de Sevilla desde 1990. Estoy convencido del potencial que tiene la educación tanto para el desarrollo personal como para la transformación social y lo vengo practicando a través de proyectos de innovación que implican a estudiantes y profesores en problemas reales de la ciudad, trabajando con los ciudadanos para hacer afrontarlos. Así hemos colaborado con asociaciones de vecinos de La Bachillera, El Cerro del Águila, Su Eminencia, Padre Pío, San Luis-Alameda, Pajaritos,... (en Sevilla) y Jnane Aztout (Larache) para mejorar sus barrios con criterios de sostenibilidad económica, social y ambiental. He puesto en marcha con otros compañeros asignaturas como Hábitat y Desarrollo, el Máster en Gestión Social del Hábitat y la Revista Hábitat y Sociedad. Dirijo el grupo de investigación ADICI (Aula Digital de la Ciudad). Soy miembro de Universidad y Compromiso Social y del Colectivo Universidad frente a la Crisis.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: