Manifiesto por una Sevilla que cuida a las personas, cuida sus barrios y lucha Contra el Cambio Climático

Tenemos que empezar hablando claro. El tema más urgente a resolver por Sevilla, como por toda la humanidad, de aquí a 2030, es poner freno a las emisiones contaminantes que generan el Cambio Climático. Los científicos nos advierten que es posible hacerlo con un esfuerzo sin precedentes. Pero al mismo tiempo nos dicen que se nos acaba el tiempo si queremos evitar que sus efectos sean catastróficos para la vida en el planeta. Lo hecho hasta ahora no es suficiente. No podemos seguir haciéndonos trampas al solitario como ha hecho el gobierno de Juan Espadas con sus dos Planes de Acción por el Clima y la Energía Sostenible. Los científicos nos advierten que tenemos que producir en muy poco tiempo cambios drásticos en la forma en que generamos energía, nos movemos y nos alimentamos. Cambios en nuestros edificios y en nuestras ciudades. La lucha contra el cambio climático con criterios de justicia social es para nosotras el punto de partida de la propuesta municipalista para Sevilla, porque es una batalla que se tiene que ganar fundamentalmente en las ciudades. Y Sevilla tiene la oportunidad de liderar esa lucha al tiempo que activa su economía, genera empleo, mejora sus barrios y limpia el aire que respiramos.

El proyecto de ciudad que proponemos para Sevilla está vinculado a la idea de ciudad habitable, saludable, inclusiva, solidaria y verde. Las medidas para lograr estos objetivos son a la vez nuestra mejor baza para un ambicioso plan de formación y empleo que dinamice nuestra economía hacia el objetivo. Vamos a crear empleo con un ambicioso plan de transporte público eficiente metropolitano. Poniendo a trabajar al sol en nuestros techos para generar la energía que demandan nuestras viviendas, empresas y administraciones. Con un ambicioso plan que cuide y multiplique nuestros árboles, llene de verde nuestras calles y las cubiertas y fachadas de nuestros edificios. Vamos a generar empleo revolucionando el modelo de gestión de residuos con un plan estratégico para lograr el objetivo de residuos cero. Vamos a impulsar un Plan de salud vinculado a respirar aire limpio, libre de emisiones contaminantes, a la alimentación saludable, consumiendo productos frescos de proximidad y a llevar una vida activa, caminando, moviéndonos en bicicleta, y practicando ejercicio y deportes.

Se trata de un plan de emergencia para Sevilla que precisa voluntad de gobierno y actitud negociadora para sumar a todas las organizaciones sociales, culturales, políticas y económicas al proyecto. Para ello queremos construir una candidatura que sea percibida como la de las propuestas para vivir mejor en Sevilla, basada en el diálogo para el buen gobierno de la ciudad. Una candidatura que promueva la democracia participativa en el día a día, porque todas las personas que compartimos esta hermosa ciudad tenemos que tener la oportunidad de contribuir a construir la Sevilla que Queremos.

(Manifiesto para una candidatura municipalista para Sevilla, basada en la democracia participativa, presentado por Equo a la sociedad sevillana, a las organizaciones sociales, económicas y políticas de la ciudad. Si crees que es necesaria una candidatura así, difúndelo)

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Os habéis quedado sin excusas, y nos estamos quedando sin tiempo

Extraigo esta frase de la declaración de la joven sueca Greta Thunberg que, a sus quince años, se subió a la tribuna de la Cumbre Mundial del Clima y se enfrentó a los líderes mundiales. No esperaba nada de ellos, pero terminó su discurso advirtiéndoles que el cambio ha empezado, les guste o no les guste. Os recomiendo ver el video y leer su alocución, que aparece copiada íntegramente debajo del mismo.

Extraigo aquí esta cita suya para provocar la reflexión y diálogo:

“tenemos que hablar claro, no importa qué incómodo sea. Vosotros solo habláis de crecimiento económico verde eterno porque tenéis demasiado miedo de ser impopulares. Solo habláis de moverse hacia adelante con las mismas malas ideas que nos han metido en este desastre, incluso cuando lo único sensato es tirar del freno de emergencia. No sois lo suficientemente maduros para decir las cosas como son, incluso esa carga nos dejáis a nosotros(as), los(as) niños(as)”

Me he pasado la pasada campaña electoral andaluza lanzando este mensaje. Tenemos que hablar claro, advertir a la gente el peligro al que nos enfrentamos como hace esta niña y como hacen los científicos. Si los nacionalistas hablan del peligro que supone Cataluña para la unidad de España, ¿cómo no hablar nosotros del peligro que supone el crecimiento ilimitado en un planeta finito? El cambio climático, el incremento de los fenómenos extremos, con sus olas de calor, sus olas de incendios, sus inundaciones, el azote de sus tornados y huracanes, no son otra cosa que la consecuencia del crecimiento económico por encima de los límites. Y hay que decir, como dice esta niña, que no podemos seguir repitiendo como un mantra que queremos un crecimiento, aunque sea un crecimiento verde. Porque la realidad es que la demanda de energía que este crecimiento provoca no estamos pudiendo cubrirla y no vamos a poder hacerlo en el futuro, con renovables: crecen más despacio que la demanda de energía derivada del crecimiento económico. Las emisiones de CO2 a la atmósfera llevan creciendo sin parar, casi 30 años después de la cumbre del Clima de Kyoto, porque la demanda creciente de energía significa más quema de carbón y más quema de petróleo y gas. No basta impulsar la transición energética, es necesario reducir drásticamente la demanda de energía y es posible hacerlo. Si estamos dispuestos a repensar como satisfacemos las necesidades humanas y a reordenar nuestros valores, para tener claras la prioridades. Para poder satisfacer las necesidades básicas de la humanidad dentro de los límites.

Vuelvo a denunciar que, pese a que los cuatro partidos que participaron en el debate de Canal Sur en las pasadas elecciones llevaban en su programa medidas contra el cambio climático, ninguno de ellos habló ni de esta amenaza ni de sus propuestas. Como dice la niña: ni derecha ni izquierda son lo suficientemente maduras para decirles a la gente, a la que consideran a su vez poco madura, la verdad incómoda a la que nos enfrentamos. Ni la oportunidad, esperanzadora, que se abre haciendo frente al cambio climático.

¿Qué dicen los científicos?

La Cumbre Mundial del Clima, COP24, de Katowice, Polonia, debía haber aprobado el informe encargado por la ONU al panel de expertos científicos. Es un informe basado en evidencias irrefutables, salvo por los Trumposos. El informe 2018 del IPCC dice:

“Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes. Si no recortamos tajantemente las emisiones industriales y de transporte, la temperatura global ascenderá a 1,5ºC en algún momento entre 2030 y 2052. Se necesitarían cambios de gran alcance y sin precedentes en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 2010, y lograr el cero neto en 2050

El informe, ha sido elaborado por más de 90 autores y editores de 40 países y basado en más de 6.000 referencias científicas. Una sociedad que presume de ser la sociedad del conocimiento prefiere ignorar el conocimiento científico, que advierte que es preciso un cambio de rumbo drástico, que resulta ser una verdad incómoda. Incómoda para los intereses de un pequeño grupo de personas de negocios tan influyentes como para llevar a Trump y Bolsonaro a la presidencia, propagando noticias basura que son tragadas con el mismo gusto con el que se traga la comida basura. Un grupo que está preparando una campaña para que la idea de América Primero, España primero, entre con fuerza en el parlamento de Europa y en todos los parlamentos autonómicos y nacionales. Unidad nacionalista frente
a la amenaza del nuevo chivo expiatorio, las personas migrantes. ¿Por qué?

Cuando sobrepasamos los límites del planeta sólo hay dos caminos: el cambio de rumbo, que implica un cambio de las relaciones de poder, para hacer frente de forma solidaria y cooperativa a los problemas globales, o la vía del nacionalismo excluyente, xenófobo, que permite una salida mucho más acorde a los intereses de los poderosos: la guerra por el espacio vital, impulsada por la idea de “nosotros primero” frente a los otros, los migrantes. Idea que sólo puede tener éxito si se logra convencer a las mayorías cabreadas, por su presente y temerosas de su futuro, de que los Trump, Bolsonaro, Salvini y compañía son la solución. En Andalucía ya sabemos quién ha cogido el guante con un éxito que ha dejado pasmada a la unidad de la izquierda, incapaz de decir una verdad, que quizá no comparte, y de plantear propuestas claras para afrontarlas

¿Qué dice la ecología política?

También la ecología política tiene que hacer autocrítica. En primer lugar, por no creerse que hay un espacio que llenar y haberse cobijado bajo la sombra de una izquierda productivista anclada en la lucha de clases. Esa falta de fe en sus posibilidades es la que explica que Equo sea una pálida sombra del partido verde europeo, en número de activistas y en recursos, y que no tenga un mensaje tan definido y claro como el que tienen los partidos oscuros que irrumpen en el mundo. Necesitamos un mensaje luminoso y claro. Y sólo necesitamos ajustar nuestra comunicación, porque los valores y las propuestas las tenemos. Extraigo aquí seis de las doce ideas fuerza que aparecen en el preámbulo del programa de EQUO INICIATIVA en las pasadas elecciones. Y veremos que están alineadas con lo que reclama esta niña y lo que piden los científicos. Tan sólo echo en falta que no hayamos empezado con el diagnóstico, con la advertencia, para que se entienda mejor cómo hacer frente a las amenazas convirtiéndolas en oportunidades, con un lenguaje un poco más sencillo.

1/ Impulsar la TRANSICIÓN ENERGÉTICA para lograr producir el 100% de la misma de forma limpia, con nuestro sol, nuestro viento y nuestros saltos de agua, apoyando el autoconsumo,  impulsando un programa de formación y empleo

2/ Impulsar la TRANSICIÓN ECOLÓGICA DE NUESTRA AGRICULTURA Y GANADERÍA, para generar alimentos sanos y de alta calidad, generando empleo en nuestro campo y devolviéndole el papel que merece como sustento de la sociedad

3/ ARTICULAR ANDALUCÍA CON REDES DE TRANSPORTE PÚBLICO Y BICICLETA El tren y los autobuses eléctricos de alta capacidad están llamados a revolucionar la forma en que nos movemos, apoyados por una amplia red viaria de prioridad ciclista y coches eléctricos compartidos.

4/ Impulsar la TRANSICIÓN ECOLÓGICA DE LA INDUSTRIA ANDALUZA, basada investigación y desarrollo para impulsar la economía circular de residuos cero

5/ REFORMA VERDE Y REDISTRIBUTIVA DE LOS IMPUESTOS para impulsar la transición ecológica de la economía y avanzar en equidad social.

6/ ESTATUTO VERDE DE LAS CIUDADES Y MUNICIPIOS. Corresponde a las ciudades y municipios ser los motores de la transición ecológica de Andalucía.

La cabecera de nuestro programa creo que presentaba un relato realista e ilusionante:

Andalucía tiene el potencial necesario para emprender un ambicioso proyecto de transición ecológica que genere empleo transformando nuestra tierra en unacomunidad verde y solidaria, inclusiva y equitativa, de raíces profundamentedemocráticas.

Tenemos sol y viento para generar nuestra propia energía limpia, mover nuestros transportes públicos y alimentar nuestros hogares y fábricas.

Tenemos suelo fértil y una sabia y rica tradición agrícola que son la garantía de nuestro sustento.

Podemos fabricar y producir en nuestra tierra la mayor parte de lo que necesitamos, con industrias limpias.

Tenemos una cultura mediterránea del buen vivir, acogedora y solidaria, creativa y emprendedora.

Necesitamos un proyecto que nos movilice, empezando por nuestra juventud, que merece tener un futuro en nuestra tierra, trabajando para ello y encontrando una vivienda asequible dónde fundar su vida.

Para hacer todo esto posible, la cooperación es el camino. La cooperación entre todas las sensibilidades políticas. No podemos permitirnos que la mayor parte de nuestras discusiones se malgasten en enfrentamientos estériles. Necesitamos una política del bien común con amplio consenso social. Cooperar en torno a objetivos compartidos ampliamente por la sociedad. El papel de la política, y eso es lo que nos anima a trabajar en EQUO Andalucía Verdes, es dar el impulso necesario para hacer posibles los principales anhelos de la sociedad. Ayudar a señalar el camino que merece la pena ser caminado, haciendo camino al andar. Caminos que ya están andando tantas y tantos andaluces y andaluzas.

Un relato que se sitúa muy lejos de lo que propone esa fuerza emergente que ha irrumpido en el parlamento proponiendo iniciar la reconquista de España, a caballo, desde Andalucía, echando al mar a los emigrantes que llegan a nuestras costas y promoviendo el pan y circo, los toros y la caza como signos patrios, al tiempo que defendiendo el castizo patriarcado frente a la amenaza feminista. ¿Vamos así a librarnos de las amenazas que nos atenazan? El reto de EQUO es impulsar un espacio transversal cooperativo que pida la unidad, basada en la fraternidad (laica o religiosa), frente a la adversidad: para que dónde unos dicen “nosotros primero” digamos “todas o ninguna”, donde unos dicen “odio” otros digamos “amor”, dónde unos digan “miedo” otros digamos “esperanza” en el futuro.

El día después del 2D en Andalucía: reflexionar para dirigir nuestra acción transformadora

Balcorque
Hoy día después del 2D que ha tambaleado Andalucía, a pesar del gris y negro dominante en las urnas, no hay tiempo que perder lamiéndonos las heridas. Es momento de reflexionar para actuar en consecuencia. Los análisis de los resultados que he podido leer y escuchar a líderes políticos de los cuatro grandes y a los tertulianos, adolecen en mi opinión de perspectiva para interpretar lo que ha pasado en estas elecciones.
Andalucía ha servido de prueba piloto de la campaña que prepara el populismo ultraconservador y xenófobo en Europa. En uno de los debates de campaña, en Dos Hermanas, uno de los participantes expuso por qué Andalucía reúne las condiciones para que sea tierra fértil para el mismo: 40 años de un gobierno incapaz de reducir la desigualdad y la pobreza, que amenaza al 46% de la población, situación fronteriza, cultura cortijera y caciquil persistente. Y ha irrumpido con mucha más fuerza de lo que los peores augurios pronosticaban. Esto no se detiene con populismo de izquierdas, sólo es posible mediante pedagogía social. Pero exige muchas manos, corazones y mentes dispuestas a hacerlo, cada cuál desde su lugar. Requiere comenzar con el diagnóstico, cosa que no ha sabido o querido hacer el populismo de izquierdas.
Vamos en el titanic y sólo podremos cambiar el rumbo si lo advertimos a todos sus pasajeros y dejamos a un lado la batalla de las banderas. No hay botes salvavidas para todas. Cambiar de rumbo significa aceptar que vivimos en un planeta finito en el que no podemos seguir engañanndo a la gente vendiendo crecimiento, como han hecho los cuatro partidos mayoritarios. La vía del crecimiento sólo es posible mantenerla con una drástica disminución de la población, para lo cuál, dicho sea de paso, es muy funcional la emergencia del neofascismo a nivel mundial: guerra por los recursos, por el espacio vital, apoyada en la xenofobia, en buscar un chivo expiatorio, que en USA como en Europa no es otro que el migrante y refugiado la víctima propiciatoria principal. Aprovechamos para pedir a Somos Migrantes que tengan a bien no volver a excluirnos en los debates sobre migración, porque probablamente nuestro silenciado discurso pueda aportar luz.
Hay que decir que el escenario de guerra y odio se abre como el más probable para este capitalismo que choca con los límites. Y que la alternativa, una salida cooperativa, solidaria que busque el equilibrio con la naturaleza es posible, aunque improbable. Pero sólo será posible si decimos la verdad a la gente. Quiénes teniendo altavoz han hecho dejación de responsabilidad en estas elecciones deben pensar en ello. Abren la puerta de par en par con su silencio a la derecha xenófoba y autoritaria.
Hoy más que nunca es necesario comprometerse por la vía alegre del decrecimiento de nuestra huella ecológica. Es posible vivir mejor consumiendo menos energía y menos recursos. Para ello tenenemos que volver a ordenar nuestra escala de valores y repensar cómo nos movemos, alimentamos, producimos y consumimos nuestra energía y todos los bienes necesarios para asegurarnos un buen vivir en equilibrio con la naturaleza. Llevamos muchos años trabajando en esa línea. Pero somos demasiado pocas personas comprometidas en esta vía y apenas tenemos recursos. El primer y principal somos las personas. Es hora de dar un paso al frente en verde y recuperar el espíritu del 15M, con su horizontalidad, haciendo pedagogía social en las plazas, construyendo un espacio transversal e inclusivo, dejando atrás la verticalidad y el sectarismo que hace irreconocible el proyecto inicial del cambio en Andalucía. Dejemos a un lado el populismo que es una vía muerta para el cambio que necesitamos. Necesitamos fundar el proyecto en los cuidados, entre las personas y de las personas hacia la tierra de la que depende nuestra superviviencia, en igualdad, de forma cooperativa y solidaria. Un abrazo y todo el ánimo del mundo.

Andalucía Verde. Ideas fuerza para el programa político de Equo Andalucía

Andalucía tiene el potencial necesario para emprender un ambicioso proyecto de transición ecológica que genere empleo transformando nuestra tierra en una comunidad verde y solidaria, inclusiva y equitativa, de raíces profundamente democráticas. Tenemos sol y viento para generar nuestra propia energía limpia, mover nuestros transportes públicos y alimentar nuestros hogares y fábricas. Tenemos suelo fértil y una sabia y rica tradición agrícola que son la garantía de nuestro sustento. Podemos fabricar y producir en nuestra tierra la mayor parte de lo que necesitamos, con industrias limpias. Tenemos una cultura mediterránea del buen vivir, acogedora y solidaria, creativa y emprendedora.

Necesitamos un proyecto que nos movilice, empezando por nuestra juventud, que merece tener un futuro en nuestra tierra, trabajando para ello y encontrando una vivienda asequible dónde fundar su vida.

Y para hacerlo posible, la cooperación es el camino. La cooperación entre todas las sensibilidades políticas. No podemos permitirnos que la mayor parte de nuestras discusiones se malgasten en enfrentamientos estériles. Necesitamos una política del bien común con amplio consenso social. Cooperar en torno a objetivos compartidos ampliamente por la sociedad. El papel de la política, y eso es lo que nos anima a trabajar en Equo Andalucía, es dar el impulso necesario para hacer posibles los principales anhelos de la sociedad. Ayudar a señalar el camino que merece la pena ser caminado, haciendo camino al andar. Caminos que ya están andando tantas y tantos andaluces.

El programa que proponemos a la sociedad andaluza descansa en diez grandes líneas de acción Leer más de esta entrada

Adelante Andalucía niega la posibilidad de representación en el parlamento a Equo Andalucía dentro de la coalición

No es una buena noticia que los promotores de Adelante Andalucía, que han impulsado una candidatura para promover un cambio de modelo productivo en Andalucía, no consideren necesario que la voz de la ecología política esté representada en el parlamento. Hemos trabajado en el proyecto aportando ideas para el programa. Ideas que están siendo usadas. Pero parece que no comprenden que las ideas están encarnadas en personas y que estas personas son necesarias para defenderlas. Aquí tampoco vale “copiar el programa”. En tiempos de gran confusión, en la que el viejo paradigma productivista impregna el discurso de derecha e izquierda, es imprescindible que la ecología política esté como un actor de igual nivel pilotando la nave del cambio. No lo han entendido así Maíllo y Teresa que ya de inicio nos negaron la posibilidad usando argumentos de poder, de política vieja. Dicen que Equo no tiene fuerza suficiente como para aspirar a estar representada en el parlamento andaluz. Ignoran el valor de la fuerza de las ideas. Valor imprescindible para orientar la necesaria transición ecológica que urge impulsar. Si no lo tienen claro ponen de manifiesto una debilidad de base del proyecto: hacia dónde se debe dirigir. Falta de visión preocupante en un proyecto que no es capaz de ver sus propias limitaciones cuando de alumbrar algo nuevo se trata. Y se nos acaba el tiempo.

Seguiremos atrapados en dilemas falsos que contraponen empleo y medio ambiente, empleo y paz, y que dan prioridad al empleo aunque el precio sea la muerte de inocentes en Yemen o el calentamiento global que haga el planeta inhabitable, y finalmente, sin empleo para nadie. No se pueden encontrar soluciones a los retos de presente en Andalucía desde el paradigma productivista que comparten IU y PODEMOS. Y como no son conscientes de ello, creen que pueden prescindir de la ecología política. Su error lo vamos a pagar todos. A corto plazo será un proyecto que nace fallido y una pérdida de tiempo. Pero tal vez sea la única manera de empezar un nuevo proyecto que no se vierta en odres viejos. Tal vez la única forma de que crezca la alternativa ecológica sea desde un movimiento social, cultural económico y político que parta del nuevo paradigma sin el lastre del viejo. Como corredores de fondo que somos empezamos la carrera en solitario y pediremos el apoyo de los andaluces en las urnas para ello.

 

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