Manifiesto por una Sevilla que cuida a las personas, cuida sus barrios y lucha Contra el Cambio Climático

Tenemos que empezar hablando claro. El tema más urgente a resolver por Sevilla, como por toda la humanidad, de aquí a 2030, es poner freno a las emisiones contaminantes que generan el Cambio Climático. Los científicos nos advierten que es posible hacerlo con un esfuerzo sin precedentes. Pero al mismo tiempo nos dicen que se nos acaba el tiempo si queremos evitar que sus efectos sean catastróficos para la vida en el planeta. Lo hecho hasta ahora no es suficiente. No podemos seguir haciéndonos trampas al solitario como ha hecho el gobierno de Juan Espadas con sus dos Planes de Acción por el Clima y la Energía Sostenible. Los científicos nos advierten que tenemos que producir en muy poco tiempo cambios drásticos en la forma en que generamos energía, nos movemos y nos alimentamos. Cambios en nuestros edificios y en nuestras ciudades. La lucha contra el cambio climático con criterios de justicia social es para nosotras el punto de partida de la propuesta municipalista para Sevilla, porque es una batalla que se tiene que ganar fundamentalmente en las ciudades. Y Sevilla tiene la oportunidad de liderar esa lucha al tiempo que activa su economía, genera empleo, mejora sus barrios y limpia el aire que respiramos.

El proyecto de ciudad que proponemos para Sevilla está vinculado a la idea de ciudad habitable, saludable, inclusiva, solidaria y verde. Las medidas para lograr estos objetivos son a la vez nuestra mejor baza para un ambicioso plan de formación y empleo que dinamice nuestra economía hacia el objetivo. Vamos a crear empleo con un ambicioso plan de transporte público eficiente metropolitano. Poniendo a trabajar al sol en nuestros techos para generar la energía que demandan nuestras viviendas, empresas y administraciones. Con un ambicioso plan que cuide y multiplique nuestros árboles, llene de verde nuestras calles y las cubiertas y fachadas de nuestros edificios. Vamos a generar empleo revolucionando el modelo de gestión de residuos con un plan estratégico para lograr el objetivo de residuos cero. Vamos a impulsar un Plan de salud vinculado a respirar aire limpio, libre de emisiones contaminantes, a la alimentación saludable, consumiendo productos frescos de proximidad y a llevar una vida activa, caminando, moviéndonos en bicicleta, y practicando ejercicio y deportes.

Se trata de un plan de emergencia para Sevilla que precisa voluntad de gobierno y actitud negociadora para sumar a todas las organizaciones sociales, culturales, políticas y económicas al proyecto. Para ello queremos construir una candidatura que sea percibida como la de las propuestas para vivir mejor en Sevilla, basada en el diálogo para el buen gobierno de la ciudad. Una candidatura que promueva la democracia participativa en el día a día, porque todas las personas que compartimos esta hermosa ciudad tenemos que tener la oportunidad de contribuir a construir la Sevilla que Queremos.

(Manifiesto para una candidatura municipalista para Sevilla, basada en la democracia participativa, presentado por Equo a la sociedad sevillana, a las organizaciones sociales, económicas y políticas de la ciudad. Si crees que es necesaria una candidatura así, difúndelo)

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Os habéis quedado sin excusas, y nos estamos quedando sin tiempo

Extraigo esta frase de la declaración de la joven sueca Greta Thunberg que, a sus quince años, se subió a la tribuna de la Cumbre Mundial del Clima y se enfrentó a los líderes mundiales. No esperaba nada de ellos, pero terminó su discurso advirtiéndoles que el cambio ha empezado, les guste o no les guste. Os recomiendo ver el video y leer su alocución, que aparece copiada íntegramente debajo del mismo.

Extraigo aquí esta cita suya para provocar la reflexión y diálogo:

“tenemos que hablar claro, no importa qué incómodo sea. Vosotros solo habláis de crecimiento económico verde eterno porque tenéis demasiado miedo de ser impopulares. Solo habláis de moverse hacia adelante con las mismas malas ideas que nos han metido en este desastre, incluso cuando lo único sensato es tirar del freno de emergencia. No sois lo suficientemente maduros para decir las cosas como son, incluso esa carga nos dejáis a nosotros(as), los(as) niños(as)”

Me he pasado la pasada campaña electoral andaluza lanzando este mensaje. Tenemos que hablar claro, advertir a la gente el peligro al que nos enfrentamos como hace esta niña y como hacen los científicos. Si los nacionalistas hablan del peligro que supone Cataluña para la unidad de España, ¿cómo no hablar nosotros del peligro que supone el crecimiento ilimitado en un planeta finito? El cambio climático, el incremento de los fenómenos extremos, con sus olas de calor, sus olas de incendios, sus inundaciones, el azote de sus tornados y huracanes, no son otra cosa que la consecuencia del crecimiento económico por encima de los límites. Y hay que decir, como dice esta niña, que no podemos seguir repitiendo como un mantra que queremos un crecimiento, aunque sea un crecimiento verde. Porque la realidad es que la demanda de energía que este crecimiento provoca no estamos pudiendo cubrirla y no vamos a poder hacerlo en el futuro, con renovables: crecen más despacio que la demanda de energía derivada del crecimiento económico. Las emisiones de CO2 a la atmósfera llevan creciendo sin parar, casi 30 años después de la cumbre del Clima de Kyoto, porque la demanda creciente de energía significa más quema de carbón y más quema de petróleo y gas. No basta impulsar la transición energética, es necesario reducir drásticamente la demanda de energía y es posible hacerlo. Si estamos dispuestos a repensar como satisfacemos las necesidades humanas y a reordenar nuestros valores, para tener claras la prioridades. Para poder satisfacer las necesidades básicas de la humanidad dentro de los límites.

Vuelvo a denunciar que, pese a que los cuatro partidos que participaron en el debate de Canal Sur en las pasadas elecciones llevaban en su programa medidas contra el cambio climático, ninguno de ellos habló ni de esta amenaza ni de sus propuestas. Como dice la niña: ni derecha ni izquierda son lo suficientemente maduras para decirles a la gente, a la que consideran a su vez poco madura, la verdad incómoda a la que nos enfrentamos. Ni la oportunidad, esperanzadora, que se abre haciendo frente al cambio climático.

¿Qué dicen los científicos?

La Cumbre Mundial del Clima, COP24, de Katowice, Polonia, debía haber aprobado el informe encargado por la ONU al panel de expertos científicos. Es un informe basado en evidencias irrefutables, salvo por los Trumposos. El informe 2018 del IPCC dice:

“Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes. Si no recortamos tajantemente las emisiones industriales y de transporte, la temperatura global ascenderá a 1,5ºC en algún momento entre 2030 y 2052. Se necesitarían cambios de gran alcance y sin precedentes en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 2010, y lograr el cero neto en 2050

El informe, ha sido elaborado por más de 90 autores y editores de 40 países y basado en más de 6.000 referencias científicas. Una sociedad que presume de ser la sociedad del conocimiento prefiere ignorar el conocimiento científico, que advierte que es preciso un cambio de rumbo drástico, que resulta ser una verdad incómoda. Incómoda para los intereses de un pequeño grupo de personas de negocios tan influyentes como para llevar a Trump y Bolsonaro a la presidencia, propagando noticias basura que son tragadas con el mismo gusto con el que se traga la comida basura. Un grupo que está preparando una campaña para que la idea de América Primero, España primero, entre con fuerza en el parlamento de Europa y en todos los parlamentos autonómicos y nacionales. Unidad nacionalista frente
a la amenaza del nuevo chivo expiatorio, las personas migrantes. ¿Por qué?

Cuando sobrepasamos los límites del planeta sólo hay dos caminos: el cambio de rumbo, que implica un cambio de las relaciones de poder, para hacer frente de forma solidaria y cooperativa a los problemas globales, o la vía del nacionalismo excluyente, xenófobo, que permite una salida mucho más acorde a los intereses de los poderosos: la guerra por el espacio vital, impulsada por la idea de “nosotros primero” frente a los otros, los migrantes. Idea que sólo puede tener éxito si se logra convencer a las mayorías cabreadas, por su presente y temerosas de su futuro, de que los Trump, Bolsonaro, Salvini y compañía son la solución. En Andalucía ya sabemos quién ha cogido el guante con un éxito que ha dejado pasmada a la unidad de la izquierda, incapaz de decir una verdad, que quizá no comparte, y de plantear propuestas claras para afrontarlas

¿Qué dice la ecología política?

También la ecología política tiene que hacer autocrítica. En primer lugar, por no creerse que hay un espacio que llenar y haberse cobijado bajo la sombra de una izquierda productivista anclada en la lucha de clases. Esa falta de fe en sus posibilidades es la que explica que Equo sea una pálida sombra del partido verde europeo, en número de activistas y en recursos, y que no tenga un mensaje tan definido y claro como el que tienen los partidos oscuros que irrumpen en el mundo. Necesitamos un mensaje luminoso y claro. Y sólo necesitamos ajustar nuestra comunicación, porque los valores y las propuestas las tenemos. Extraigo aquí seis de las doce ideas fuerza que aparecen en el preámbulo del programa de EQUO INICIATIVA en las pasadas elecciones. Y veremos que están alineadas con lo que reclama esta niña y lo que piden los científicos. Tan sólo echo en falta que no hayamos empezado con el diagnóstico, con la advertencia, para que se entienda mejor cómo hacer frente a las amenazas convirtiéndolas en oportunidades, con un lenguaje un poco más sencillo.

1/ Impulsar la TRANSICIÓN ENERGÉTICA para lograr producir el 100% de la misma de forma limpia, con nuestro sol, nuestro viento y nuestros saltos de agua, apoyando el autoconsumo,  impulsando un programa de formación y empleo

2/ Impulsar la TRANSICIÓN ECOLÓGICA DE NUESTRA AGRICULTURA Y GANADERÍA, para generar alimentos sanos y de alta calidad, generando empleo en nuestro campo y devolviéndole el papel que merece como sustento de la sociedad

3/ ARTICULAR ANDALUCÍA CON REDES DE TRANSPORTE PÚBLICO Y BICICLETA El tren y los autobuses eléctricos de alta capacidad están llamados a revolucionar la forma en que nos movemos, apoyados por una amplia red viaria de prioridad ciclista y coches eléctricos compartidos.

4/ Impulsar la TRANSICIÓN ECOLÓGICA DE LA INDUSTRIA ANDALUZA, basada investigación y desarrollo para impulsar la economía circular de residuos cero

5/ REFORMA VERDE Y REDISTRIBUTIVA DE LOS IMPUESTOS para impulsar la transición ecológica de la economía y avanzar en equidad social.

6/ ESTATUTO VERDE DE LAS CIUDADES Y MUNICIPIOS. Corresponde a las ciudades y municipios ser los motores de la transición ecológica de Andalucía.

La cabecera de nuestro programa creo que presentaba un relato realista e ilusionante:

Andalucía tiene el potencial necesario para emprender un ambicioso proyecto de transición ecológica que genere empleo transformando nuestra tierra en unacomunidad verde y solidaria, inclusiva y equitativa, de raíces profundamentedemocráticas.

Tenemos sol y viento para generar nuestra propia energía limpia, mover nuestros transportes públicos y alimentar nuestros hogares y fábricas.

Tenemos suelo fértil y una sabia y rica tradición agrícola que son la garantía de nuestro sustento.

Podemos fabricar y producir en nuestra tierra la mayor parte de lo que necesitamos, con industrias limpias.

Tenemos una cultura mediterránea del buen vivir, acogedora y solidaria, creativa y emprendedora.

Necesitamos un proyecto que nos movilice, empezando por nuestra juventud, que merece tener un futuro en nuestra tierra, trabajando para ello y encontrando una vivienda asequible dónde fundar su vida.

Para hacer todo esto posible, la cooperación es el camino. La cooperación entre todas las sensibilidades políticas. No podemos permitirnos que la mayor parte de nuestras discusiones se malgasten en enfrentamientos estériles. Necesitamos una política del bien común con amplio consenso social. Cooperar en torno a objetivos compartidos ampliamente por la sociedad. El papel de la política, y eso es lo que nos anima a trabajar en EQUO Andalucía Verdes, es dar el impulso necesario para hacer posibles los principales anhelos de la sociedad. Ayudar a señalar el camino que merece la pena ser caminado, haciendo camino al andar. Caminos que ya están andando tantas y tantos andaluces y andaluzas.

Un relato que se sitúa muy lejos de lo que propone esa fuerza emergente que ha irrumpido en el parlamento proponiendo iniciar la reconquista de España, a caballo, desde Andalucía, echando al mar a los emigrantes que llegan a nuestras costas y promoviendo el pan y circo, los toros y la caza como signos patrios, al tiempo que defendiendo el castizo patriarcado frente a la amenaza feminista. ¿Vamos así a librarnos de las amenazas que nos atenazan? El reto de EQUO es impulsar un espacio transversal cooperativo que pida la unidad, basada en la fraternidad (laica o religiosa), frente a la adversidad: para que dónde unos dicen “nosotros primero” digamos “todas o ninguna”, donde unos dicen “odio” otros digamos “amor”, dónde unos digan “miedo” otros digamos “esperanza” en el futuro.

El día después del 2D en Andalucía: reflexionar para dirigir nuestra acción transformadora

Balcorque
Hoy día después del 2D que ha tambaleado Andalucía, a pesar del gris y negro dominante en las urnas, no hay tiempo que perder lamiéndonos las heridas. Es momento de reflexionar para actuar en consecuencia. Los análisis de los resultados que he podido leer y escuchar a líderes políticos de los cuatro grandes y a los tertulianos, adolecen en mi opinión de perspectiva para interpretar lo que ha pasado en estas elecciones.
Andalucía ha servido de prueba piloto de la campaña que prepara el populismo ultraconservador y xenófobo en Europa. En uno de los debates de campaña, en Dos Hermanas, uno de los participantes expuso por qué Andalucía reúne las condiciones para que sea tierra fértil para el mismo: 40 años de un gobierno incapaz de reducir la desigualdad y la pobreza, que amenaza al 46% de la población, situación fronteriza, cultura cortijera y caciquil persistente. Y ha irrumpido con mucha más fuerza de lo que los peores augurios pronosticaban. Esto no se detiene con populismo de izquierdas, sólo es posible mediante pedagogía social. Pero exige muchas manos, corazones y mentes dispuestas a hacerlo, cada cuál desde su lugar. Requiere comenzar con el diagnóstico, cosa que no ha sabido o querido hacer el populismo de izquierdas.
Vamos en el titanic y sólo podremos cambiar el rumbo si lo advertimos a todos sus pasajeros y dejamos a un lado la batalla de las banderas. No hay botes salvavidas para todas. Cambiar de rumbo significa aceptar que vivimos en un planeta finito en el que no podemos seguir engañanndo a la gente vendiendo crecimiento, como han hecho los cuatro partidos mayoritarios. La vía del crecimiento sólo es posible mantenerla con una drástica disminución de la población, para lo cuál, dicho sea de paso, es muy funcional la emergencia del neofascismo a nivel mundial: guerra por los recursos, por el espacio vital, apoyada en la xenofobia, en buscar un chivo expiatorio, que en USA como en Europa no es otro que el migrante y refugiado la víctima propiciatoria principal. Aprovechamos para pedir a Somos Migrantes que tengan a bien no volver a excluirnos en los debates sobre migración, porque probablamente nuestro silenciado discurso pueda aportar luz.
Hay que decir que el escenario de guerra y odio se abre como el más probable para este capitalismo que choca con los límites. Y que la alternativa, una salida cooperativa, solidaria que busque el equilibrio con la naturaleza es posible, aunque improbable. Pero sólo será posible si decimos la verdad a la gente. Quiénes teniendo altavoz han hecho dejación de responsabilidad en estas elecciones deben pensar en ello. Abren la puerta de par en par con su silencio a la derecha xenófoba y autoritaria.
Hoy más que nunca es necesario comprometerse por la vía alegre del decrecimiento de nuestra huella ecológica. Es posible vivir mejor consumiendo menos energía y menos recursos. Para ello tenenemos que volver a ordenar nuestra escala de valores y repensar cómo nos movemos, alimentamos, producimos y consumimos nuestra energía y todos los bienes necesarios para asegurarnos un buen vivir en equilibrio con la naturaleza. Llevamos muchos años trabajando en esa línea. Pero somos demasiado pocas personas comprometidas en esta vía y apenas tenemos recursos. El primer y principal somos las personas. Es hora de dar un paso al frente en verde y recuperar el espíritu del 15M, con su horizontalidad, haciendo pedagogía social en las plazas, construyendo un espacio transversal e inclusivo, dejando atrás la verticalidad y el sectarismo que hace irreconocible el proyecto inicial del cambio en Andalucía. Dejemos a un lado el populismo que es una vía muerta para el cambio que necesitamos. Necesitamos fundar el proyecto en los cuidados, entre las personas y de las personas hacia la tierra de la que depende nuestra superviviencia, en igualdad, de forma cooperativa y solidaria. Un abrazo y todo el ánimo del mundo.

¿Por qué es necesaria la candidatura de Equo-Iniciativa Andalucía

Presentación de la candidatura de Equo Iniciativa Andalucía,
con nuestro diputado Juantxo López Uralde, Encarna Páez
de IdePA, alcaldesa de Villanueva de Tapia y nuestra diputada Carmen Molina, cabeza de lista por Málaga y candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía. 27 de octubre de 2018.

(Texto que sirvió de base a mi intervención como cabeza de lista por Sevilla)

¿Por qué es necesaria esta candidatura? ¿Qué puede aportar? Voy a tratar de explicar brevemente las razones que nos han llevado a impulsarla. En democracia son tan importantes las formas como los contenidos. Y tenemos importantes razones, tanto de forma como de contenido, para presentar la candidatura de Equo-Iniciativa Andalucía. Para ello voy a analizar los principales hitos de la evolución de la economía, la sociedad y la política española y andaluza desde 2011, para explicar las razones que nos llevan a presentar esta coalición. En síntesis voy a un defender que el principal reto político que afronta la sociedad andaluza, aunque no seamos conscientes de ello, es la crisis ecológica, con sus consecuencias económicas, sociales y políticas. Y que para hacerle frente necesitamos crear un espacio de cooperación política desde el que impulsar un nuevo modelo productivo y un nuevo contrato social. 

EQUO nació el 4 de junio de 2011 como un proyecto de unidad de la ecología política en España, en plena crisis económica, social y política. Pocos días antes, el 15 de mayo, la sociedad desbordó a los partidos políticos y los sindicatos en una movilización por una democracia real bajo el lema “lo llaman democracia y no lo es”. Y puso en la agenda política temas que no eran abordados ni en los medios ni en el parlamento: el decrecimiento, la renta básica, los bienes comunes, … Este movimiento requería una plasmación política y muchos dimos el paso del activismo social al político enamorados por los cuatro pilares del manifiesto fundacional de equo: democracia real, nuevo modelo de producción y consumo, equidad social y equilibrio ambiental. EQUO presentó una propuesta de reinicio de la democracia desde el que impulsar la transición socioecológica.

Equo Andalucía, en su primera asamblea de diciembre de 2012, sentó las bases de su proyecto político para Andalucía, centrado en impulsar la transición ecológica y un nuevo contrato social. Y para avanzar en ese camino apostamos por la cooperación política con los actores sociales, económicos y políticos con los que compartimos objetivos. Así mismo apostamos por el municipalismo dedicando nuestra primera conferencia política a impulsar el movimiento de los Municipios en Transición. 

Si las elecciones europeas de 2015 supusieron la irrupción de PODEMOS, las Elecciones Municipales de ese mismo año supusieron un nuevo desborde, con candidaturas municipalistas que desbordaron a todos los partidos, incluido PODEMOS que había decidido no presentarse. Los Los activistas de EQUO nos insertamos como peces en el agua en dichas candidaturas por compartir la misma manera, horizontal y de abajo a arriba, de la construir los proyectos políticos.

Nuestras II y III Asambleas de Equo Andalucía (2014 y 2016) se ratificaron en la cooperación política como vía y nos propusimos trabajar por las confluencias con las denominadas “fuerzas del cambio”. Pero he aquí, que en el camino nos hemos encontrado con que no todas las formas de confluencia están fundadas en los principios de la cooperación.

La cooperación política requiere fundarse, como cualquier otro tipo de cooperación, en el reconocimiento de la complementariedad de quiénes cooperan y en el respeto mutuo. Respeto que pasa por reconocerse como iguales. Está en las antípodas de la lógica del Juego de Tronos que  entiende la confluencia desde la lógica del poder estableciendo relaciones de vasallaje, entre las personas y entre las facciones confluyentes. Quienes dominan imponen sus criterios y sus listas con los que planchan a sus competidores. 

No es esa la nueva política que necesitamos para afrontar el Gran tema de nuestro tiempo, que no es ni la unidad de España, ni la invasión de los inmigrantes y los refugiados que supuestamente amenazan nuestros empleos y nuestra identidad, sino la crisis ecológica. Sin cooperación política, sin unidad social en torno a grandes objetivos, no es posible hacerle frente.

Nuestro mensaje va dirigido a toda la sociedad,  porque es toda la sociedad la que ve amenazado su futuro por la crisis ecológica, producto de que la humanidad ha superado los límites de la biosfera y está alterando gravemente las condiciones que hacen posible la vida humana y no humana.  Voy a destacar dos elementos que expresan las consecuencias de haber sobrepasado esos límites y que representan una gran amenaza. 

El primero es el cambio climático, derivado fundamentalmente de la combustión de los combustibles fósiles más allá de la capacidad de la biosfera para absorber el CO2 resultante. Andalucía ya sufre sus consecuencias en la forma de olas de calor y el castigo de los fenómenos metereológicos extremos, que cada vez van a ser más frecuentes. Y como en todo el Mediterráneo, es una de las regiones donde las condiciones de vida se verán más amenazadas.

El segundo, íntimamente relacionado con el anterior, es la superación del pico de extracción del petróleo. El petróleo ha sido la energía barata, acumulada durante millones de años, que ha hecho posible el actual modelo productivo y de consumo. La subida del precio del petróleo se debe a que la demanda de energía, impulsada por el crecimiento del PIB mundial, supera ya la capacidad de extracción del mismo, y por tanto, se dan las condiciones para una subida ininterrumpida de su precio. Y no es fácil ni rápido hacer la transición hacia otro modelo no dependiente de un petróleo que se acaba y que además no deberíamos seguir quemando. 

El modelo extractivista y productivista que tenemos, incluido el alimentario, junto con el de transporte y  movilidad, están amenazados por este pico del petróleo y crean las condiciones para una nueva crisis económica, que ya percibimos en el horizonte.

Estos son los dos grandes temas que queremos aportar al debate político con la sociedad andaluza: Nos enfrentamos a una crisis ecológica y ambiental sin precedentes, relacionada con la crisis de agotamiento de recursos, y esta conlleva inevitablemente una crisis económica y social. Y la respuesta no puede ser otra cosa que impulsar una transición ecológica hacia un nuevo modelo de producción y consumo dentro de los límites, basado en los recursos de todo tipo con que cuenta Andalucía. Producir nuestra propia energía, con nuestro sol, nuestro viento, nuestra investigación, con nuestras empresas, generando empleo. Producir nuestros alimentos impulsando la transición agroecológica y generando más renta para el mundo rural. Y relocalizar la producción, impulsando la transición ecológica de nuestra industria apostando por la investigación y la innovación para una industria limpia, de economía circular.

Estas son las razones de forma y fondo que nos llevan a proponer este proyecto de coalición, abierto, con humildad, pero con el convencimiento que estamos construyendo un espacio de confluencia cooperativa que pone su foco en el proyecto de transición socioecológica que Andalucía necesita. Estamos contentos de emprender este camino con Iniciativa del Pueblo Andaluz, con quién ya tenemos experiencia cooperativa.

El 8 de marzo de 2018 ha producido un nuevo desborde, en este caso desde el movimiento feminista. La nueva ola feminista, en la que tiene gran presencia el ecofeminismo, nos aporta los fundamentos para la cooperación: cuidarnos entre nosotras para cuidar el planeta. 

Hace falta una candidatura que hable claro, sin populismo, con pedagogía, sobre los grandes retos que afrontamos y que proponga medidas concretas, realistas e ilusionantes para afrontarlos. Están en nuestro programa.

40 años de gobierno del PSOE en Andalucía no han  servido para erradicar de nuestra tierra la pobreza y la exclusión. Tiempo han tenido. Está claro que las políticas llevadas a cabo han fracasado en el ámbito social al tiempo que han creado redes clientelares para perpetuar al Partido en el poder. 

Nuestro programa está enfocado a resolver los problemas sociales y ambientales impulsando la transición socioecológica de Andalucía y profundizando en la democracia. Esperamos contar con vuestro apoyo y cooperación para lograr que el próximo 2 de diciembre llegue a las instituciones como primer paso para seguir creciendo.

Una alternativa al proyecto de prolongación del metro centro de Sevilla

Metrobús eléctrico articulado modelo ie tram de Irizar que presta servicio en San Sebastián

Volviendo de San Sebastián me crucé con la tranvía sin raíles que presta servicio en la ciudad. Es un modelo eléctrico muy interesante, híbrido entre metrobús y tranvía, de diseño futurista, capacidad para 155 pasajeros. Se alimenta mediante pantógrafo y está diseñado para recargas de 5 minutos cada diez km. En muchas líneas urbanas bastaría con recarga en el origen y el término de la línea. El modelo fue desarrollado en un proyecto europeo, rodó a nivel piloto en Barcelona y actualmente se ha contratado para cubrir la nueva red de Amiens, en Francia. Verlo circular por San Sebastián me dio un sentimiento de envidia. En nuestra opinión, podría ser la base para la red de transporte de la superficie para toda Sevilla. Como primer paso, podría ser una buena solución para mejorar la comunicación con el transporte público del centro de Sevilla, extendiendo a todo el conjunto histórico la solución adoptada para el sur, con el trazado del metro centro. Es decir, crear un nuevo acceso al centro que suprima las líneas radiales que ahora la entrada por la Puerta de Osario y la Barqueta y los giros y aparcamientos de los autobuses de las plazas Ponce de León y El Duque.

La línea que proponemos parte del apeadero de cercanías de la Cartuja, en la que proponemos gestionar el parking de la Expo con el sistema de Park&Ride (aparcamiento más transporte público), entra por Barqueta-Alemeda hasta Pza del Duque y la venta por Puerta de Osario hasta la conexión con Santa Justa. Si la prolongamos hasta Nervión y San Bernardo, enlazamos con el metrocentro y mejoramos el proyecto del ayuntamiento, evitando la tala de los árboles del proyecto vigente.

Se complementa con una línea circular en la que confluyen todas las líneas radiales. Y se puede extender el modelo a las principales líneas generando un sistema de transporte de la superficie de las altas prestaciones, que complementa la red ciclista existente.

Esquema de principales líneas radiales y circulares que podrían ser cubiertas por el sistema de autobuses eléctricos articulados. Fuente: Elaboración propia

Con una frecuencia de 5 minutos en horas punta, velocidad media comercial entre 20-30 km / h, con plataforma reservada accesible (a nivel de los vehículos) y control de billetes en estaciones o dentro del vehículo (como el actual metro centro) sería un sistema eficiente. Los 6,45 km de recorrido se cubrirán en un máximo de 20 minutos.

Todo su recorrido permite mejorar  la sección de la calle, ganando espacio peatonal con arbolado, bancos y fuentes. Recuperaríamos plazas como Ponce de León y El Duque como espacios de prioridad peatonal, casi sin coches.

Y para ponerla en marcha no es necesario ni infraestructuras de raíles ni tala de árboles. Se puede implementar de forma mucho más rápida, económica y respetando nuestros árboles. 

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