¿Cómo hacer nuestro hogar más verde?

Resumen de mi intervención en el debate de la II Semana de la Sostenibilidad: emisiones cero

¿Qué entendemos por hacer nuestro hogar más verde y por qué es un objetivo deseable?

En esto, como en otras líneas de acción, necesitamos una visión utópica como guía, para saber hacia dónde caminar y dirigir hacia ella nuestros pasos, iniciando la transición hacia unos hogares verdes para toda la sociedad. Esa es la utopía que nos guía, una utopía que es necesaria y además posible. Esa utopía nos marca el objetivo de transformar todo el parque de edificios construido en edificios eficientes y autosuficientes, ubicados en barrios y ciudades que se acerquen a la autosuficiencia conectada. De manera que tiendan a producir lo necesario y a intercambiar lo que falta y sobra.

Esto me lleva a plantearme dos preguntas:

La primera es cómo queremos que sean nuestros hogares, nuestras viviendas, pero también nuestros barrios, porque no puedo concebir una vivienda verde sino es en un barrio verde, en un ecobarrio, una ecociudad o un ecopueblo, un ecoterritorio. Es decir me lleva a imaginar el futuro, a imaginar una utopía deseable y posible, apoyándonos en los datos, en la distancia entre lo que tenemos y lo que queremos.

La segunda cuestión que se me plantea es cómo llegar a tener hogares verdes universalmente accesibles en un contexto de recursos públicos y privados escasos. Porque el problema de la sostenibilidad ambiental es inseparable de la sostenibilidad social y económica. Y las tres necesitan de políticas que las impulsen. La función del pensamiento y la acción política es imaginar y crear los medios para iniciar un camino que nos lleve a tener esas viviendas de forma progresiva para todos. Proponer estrategias de transición que nos permitan dar pasos en esa dirección.  Leer más de esta entrada

Propuestas para Andalucía

Andalucía atraviesa un momento muy difícil, de encrucijada, por su situación económica y política. Tenemos una tasa de paro insoportable, superior al 30 %, que implica un gran sufrimiento social. Y tenemos una situación política corrompida, derivada del hecho de que siempre haya estado gobernada por un único partido, el PSOE, que está agotado en cuanto a ideas y capacidad de liderazgo y que ha creado redes de corrupción y clientelismo político, que son un lastre, no sólo desde el punto de vista democrático sino también social y económico. Ante esta situación  la solución no puede ser dar un paso atrás con un gobierno del PP. Sabemos como gobierna y no queremos esa forma de gobernar para Andalucía. No podemos permitírnoslo. Tenemos que crear alternativas nuevas enraizadas en la sociedad y que le devuelvan su protagonismo. Para eso hemos creado Equo Andalucía. Leer más de esta entrada

R de Reducir y de Reciclar: mermelada de pulpa de naranja

Amanece soleado en Sevilla este día treintauno de diciembre de 2011. Después de un tranquilo desayuno, con el nuevo disco de Marisa Monte de fondo, Elisa saca de la nevera el tarro en el que ha ido guardando la pulpa de naranja residual recuperada del exprimidor con el que hacemos los zumos. Me pide que busque en su libreta de recetas la mermelada de pulpa de naranja de nuestro amigo Antonio. Siempre ponemos el nombre de la persona que nos pasó la receta en un ejercicio de creative commons o conocimiento compartido que ha ido creando y compartiendo conocimiento gastronómico, y de sabores, de generación en generación. Pesamos la pulpa de naranja e idéntica cantidad de azúcar y las mezclamos en un cazo que pondremos al fuego. Añado las raspaduras de una naranja. Cojo otra y corto en finas tiritas su piel. Las hiervo cinco minutos para quitarles amargor y las añado al cazo anterior, una vez escurridas. Exprimo el zumo de un limón, lo añado y pongo todo al fuego. Elisa me toma el relevo y se ocupa de remover hasta que la caramelización del azúcar y la vaporización del agua le hacen tomar la consistencia adecuada. De vez en cuando saca una pequeña porción de la mezcla y la pone sobre la encimera de granito para comprobar su evolución con el dedo. Una vez alcanzado el punto, y eso requiere ejercitar el juicio a base de experimentación, se aparta del fuego y se vierte en el tarro. Se deja reposar destapado hasta que alcanza la temperatura ambiente y la mermelada está lista para ser cerrada y guardada en la nevera. Leer más de esta entrada

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