Sobre los retos de la Agenda Urbana Mundial

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Cualquier profesional que se  enfrentado a un proyecto de cooperación al desarrollo en hábitat social sabe que necesita cambiar su mirada y adquirir herramientas no adquiridas durante el grado. Si es arquitecto en seguida comprenderá que va a necesitar algo más que habilidades para diseñar objetos. El diseño de procesos será determinante. Procesos en los que tendrá que colaborar con una gran variedad de agentes, institucionales, populares y profesionales de distintas áreas. También se habrá enfrentado a la necesidad de repensar las técnicas y tecnologías que usa. En el marco del subprograma “Vivienda de Interés Social” del programa de cooperación latinoamericano CYTED hemos escrito y debatido mucho sobre la cuestión de las tecnologías apropiadas y apropiables, duras y blandas (sociales). Y aquellos que hemos trabajado en cooperación internacional al desarrollo hemos tenido la experiencia de aprender conocimientos y metodologías que nos son útiles para intervenir en cooperación al desarrollo local. Hemos aprendido de la práctica propia y de la de otros colegas. Durante las últimas décadas se ha producido un vivo intercambio de conocimientos y experiencias entre profesionales y movimientos sociales “viviendistas” de América Latina y la península ibérica, completado en nuestro caso con Marruecos. Y hemos compartido la convicción de que es preciso crear espacios de formación en grado y en postgrado para transmitir los conocimientos y los métodos que precisan los profesionales que van a intervenir en circunstancias complejas de hábitat, con escasez de recursos, con conflictos de intereses en juego, como ocurre en situaciones de precariedad y pobreza. Pero como ocurre también en  cualquier contexto, de los que consideramos desarrollados, y que precisan afrontar procesos de crisis, de colapso o de prevención de situaciones críticas y de colapso. En realidad toda la civilización se encuentra al borde hoy del colapso y por tanto toda ella está expuesta y necesitada de emprender procesos sociales de cambio o de adaptación a los cambios.

La reciente cumbre mundial Hábitat III de Quito, con la elaboración de la Agenda Urbana, ha sido una buena ocasión para tomar el pulso al consenso internacional logrado sobre cuáles son los retos que han de afrontar las ciudades y el conjunto de los asentamientos humanos en los próximos veinte años. Leer más de esta entrada

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La cooperación y el desarrollo local son el camino para salir de la crisis

¿Qué tienen en común la cooperación internacional al Desarrollo y la Lucha Contra el Cambio Climático? Al menos tres cosas: Primera, cuándo se pregunta directamente sobre ellas a los líderes políticos todos consideran sin excepción que son elementos esenciales de su proyecto político; segunda, en la práctica las políticas de cooperación y las ambientales han sido las primeras sacrificadas en tiempo de crisis económica; tercera, no hay salida a la crisis global en la que estamos si no colocamos la cooperación internacional al desarrollo y la lucha contra el cambio climático como objetivos prioritarios de un proyecto social, económico y político de largo recorrido.

La asociación de ONG-D de Sevilla convocó ayer, miércoles 6 de mayo de 2015, un acto público, al que invitaron a los alcaldables de las principales formaciones políticas, a suscribir un compromiso para que la cooperación internacional al desarrollo sea un pilar de nuestro proyecto común de ciudad. Ni que decir tiene que Ciudadanos, Partido Andalucista, Participa Sevilla, Equo, Izquierda Unida, PSOE y PP suscribimos las cuatro propuestas presentadas por las ONGDs sevillanas. Propuestas que pasan por elaborar de forma participativa un nuevo Plan Municipal de Cooperación que cuente con suficientes recursos (objetivo 0.7%), por activar el Consejo de Cooperación y por promover la educación para el desarrollo. Las partidas presupuestarias destinadas a cooperación en los años del gobierno Zoido han caido a cero en la práctica. Pero ya antes, el ayuntamiento de Sevilla se había convertido en referente negativo de cooperación por su mala gestión, que en la práctica asfixiaba económicamente a las ONGs que recibían subvenciones para sus proyectos.

En mi intervención, y en la posterior entrevista a Onda Local, desarrollé el argumento de que la cooperación no es algo que podremos hacer cuando salgamos de la crisis sino el camino para salir de la crisis. Y lo relacioné con el objetivo de Lucha Contra el Cambio Climático. La apuesta por la cooperación, por el desarrollo local, alineada con la lucha contra el cambio climático, es el camino para salir de la crisis civilizatoria en la que nos encontramos.

¿son los ecobarrios un lujo o una necesidad?

Huerto del Rey Moro (Sevilla)
Vivimos en ciudades en un mundo globalizado, con una economía cada vez más deslocalizada. Nuestras ciudades se han expandido y difuminado por el territorio y tienen una huella ecológica descomunal. La de la Sevilla metropolitana es la mitad de Andalucía. Hemos pasado de tener ciudades mediterráneas, compactas y complejas, a tener ciudades rápidas, de hamburguesas, anglosajonas, de urbanizaciones, polígonos, y centros comerciales con burguer símbolos.  Leer más de esta entrada
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