Solidaridad con Syriza, solidaridad con Andalucía

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Ayer por la tarde asistí como coportavoz de Equo Andalucía al acto de solidaridad con Syriza, y el pueblo griego, convocado por la asociación Andalucía con Syriza. Compartí mesa con Antonio Maillo, portavoz de IU en Andalucía, Joaquín Urías miembro de PODEMOS (aunque la organización desautorizó que lo representara), Mercedes García en representación de Ganemos Sevilla, Avaro García (CUT) y Granada Santos (Iniciativa por Andalucía). Estructuré mi intervención en dos partes: ¿por qué es necesario mostrar nuestro apoyo a Syriza? y ¿qué condiciones tendría que cumplir una Syriza Andaluza? Voy a escribir libremente las ideas que intenté transmitir completadas con la reflexión que hago posterior al debate mismo, con la vista puesta en la II Asamblea de Equo Andalucía que celebraremos en Córdoba este fin de semana (24 y 25 de enero).  Leer más de esta entrada

De la abstención como protesta al voto masivo alternativo en las urnas

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Hace tiempo que tengo pendiente escribir unas breves reflexiones sobre el polémico libro de José Manuel Naredo, Europa y las elecciones europeas: la abstención como protesta. Y hoy me llega al correo una invitación a asistir al debate que seguirá a la presentación del libro en Sevilla el próximo día 22 de mayo. Lamentablemente no podré asistir al mismo. Y lo lamento porque me encantaría discutir este tema con las personas que van a estar en la mesa y las que admiro pese a que creo que en esto están equivocados de dirección justamente 180º.
Lo voy a hacer desde mi experiencia durante años como activista del voto en blanco y de la abstención como protesta.
Hace ya tres años que pasé de la indignación a la organización para reiniciar la democracia desde las instituciones y crear espacios de democracia participativa desde los que poder gestionar en beneficio de la sociedad, y en equilibrio con la naturaleza, la crisis civilizatoria a la que nos enfrentamos. No se puede estar indefinidamente en contra del sistema esperando a ver si llega el cataclismo que acabe con él, como probablemente ocurrirá. Hay un momento en que tienes que tomar la iniciativa y dedicar tu tiempo, tu capacidad de pensamiento, de emoción y de acción a tratar de movilizar a los indignados hacia un proyecto transformador, también desde las instituciones, porque ese cataclismo, si se produce, puede acarrear millones de víctimas. Yo di ese paso en primavera de 2011 después de leer en el Cabo de Gata el último libro de Ramón Fernández Durán, su libro testamento. La Quiebra del capitalismo globlal: 2004-2030. Ramón, que fue un activista enredante, entusiasmante y contagioso toda su vida, nos llamaba a tomar las instuciones para tratar de mitigar y corregir los efectos devastadores de esta quiebra. En esta línea está extendiéndose por Europa el movimiento de ciudades en transición. Y plasmar esas iniciativas en propuestas políticas es mi próximo objetivo para las municipales.

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Los cimientos de la unidad que necesitamos

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Quiero dar una nueva vuelta de tuerca a la reflexión sobre el momento político que vivimos y las dificultades que encontramos para darle una respuesta adecuada desde la política. Cuando estalló la crisis económico-financiera vislumbré la posibilidad de que la política pudiera emerger y salir de su posición subsidiaria, sometida, al poder económico. La situación de debilidad y vulnerabilidad del sistema financiero lo hubiera hecho posible. Sin embargo si esa oportunidad existió se esfumó. No hubo actores políticos con capacidad para aprovecharla. El 15M visibilizó en España el trasfondo político de la crisis. Fue una expresión espontánea, a partir de una convocatoria de un grupo minoritario pero muy consciente de las carencias democráticas. Tuvo un eco desbordante en la ciudadanía . Era inimaginable para partidos y sindicatos que algo así pudiera ocurrir en España. La indignación encontró expresión y apoyo social. Pero a día de hoy sigue pendiente encontrar una expresión de esa indignación en una alternativa política que tenga capacidad de desbordar de nuevo la situación. Necesitamos un 15M.2 En los últimos meses se han dado pasos en esa dirección desde diferentes iniciativas: Frente Cívico Somos Mayoría, #Reinicia la Democracia, Constituyentes, Asambleas Ciudadanas, Podemos, Suma, Ciudadanos,… . Y las elecciones europeas están sirviendo de catalizador para lograr un espacio común que exprese la necesidad de cambiar las reglas de juego para dar a la ciudadanía el poder de decisión en las políticas económicas que hoy tiene la Troika. El manifiesto del Partido Verde Europeo expresa con claridad cuáles son las prioridades para Europa: Democratizarla mediante una gran alianza de los demócratas, propiciando un proceso constituyente de abajo a arriba, dónde la ciudadanía tenga la palabra desde el inicio hasta el final del mismo. Sólo así, dice el manifiesto, se darán las condiciones para que las diferentes visiones de cómo construir un futuro deseable y posible, puedan concurrir. Es decir, necesitamos democracia para que el giro copernicano socioambiental de las políticas económicas que defendemos desde el Partido Verde Europeo sea posible. Si esto es así, ¿qué estrategia seguir para hacerlo posible? Ese el debate abierto en Equo. 

¿Qué es lo que justifica y hace necesario, además de urgente, un esfuerzo de unidad?  Me gustaría plantear aquí, como punto de partida, la diferencia entre estrategia (para conseguir objetivos políticos) y táctica (para conseguir diputados que puedan contribuir a lograr los objetivos políticos estratégicos).

Enfoco la necesidad de unidad en el nivel de alianza estratégica por la democracia: no hay democracia si gobiernan los mercados. Pues bien, siendo eso así, gobernando Europa la Troika y vaciando de contenido y autonomía política a los parlamentos, desde el Europeo al Andaluz, necesitamos unirnos para conquistar la democracia y recuperar el derecho a la diversidad ideológica. Una vez obtenido un marco para la diversidad de políticas económicas, imposible en la Europa de la Troika y en el marco del actual Tratado, la diferencia es necesaria: será entonces el momento de entablar la discusión entre la salida conservadora, liberal, socialdemócrata,  la comunista y la ecologista. Una vez conseguida esa democracia de la que carecemos, una vez planteadas las bases de un equilibrio socioambiental de la economía, habrá tiempo, será el momento, de hilar más fino. 
Para el primer objetivo hace falta la alianza de todos los demócratas críticos con el dominio de la Troika sobre Europa. Con independencia de que podamos concurrir en listas diferentes, como parece lo más probable a día de hoy, se debería empezar a construir y visibilizar esta alianza). El momento actual pide esa unidad con más urgencia de lo que los partidos políticos actuales somos capaces de articular. Todos, sin excepción, tenemos que decidir si anteponemos intereses partidistas a los intereses sociales y políticos para los que hemos creado los partidos. Yo he entrado en política para conseguir objetivos políticos y entiendo mi partido, Equo como una herramienta válida para ello, la más válida que conozco a día de hoy. Me siento a gusto en Equo porque creo que así lo entendemos la mayoría. Ahora tenemos la oportunidad de demostrarlo. Creo que los dos partidos ecologistas miembros del Partido Verde Europeo, Equo e ICV, tendríamos que sentarnos para definir juntos una estrategia para definir una estrategia común, más allá del tacticismo electoral.
Para que ello sea posible, para la unidad de los demócratas, hay que crear un espacio nuevo. IU, que lo ha intentado con SUMA, no es ese espacio. Pero es necesaria IU para lograr una mayoría de demócratas para cambiar las reglas de juego. Y en ese espacio común deberíamos confluir, lo antes posible. #Podemos puede ser ese espacio si, y sólo sí, desborda a sus promotores: si lo tomamos y hacemos nuestro el conjunto de los demócratas críticos con la Troika. Si no es así (lo cuál es lo más probable a día de hoy) Podemos será un partido más que entrará a competir en espacio tanto con IU como con Equo. Por tanto, no es indiferente para nosotros lo que ocurra con esta iniciativa. Y si no es indiferente es un actor emergente con el que es clave sentarse a hablar en serio, dispuestos a confluir en los términos que planteo aquí: creación de un espacio común. Esto es posible porque, a diferencia del espacio IU, está en construcción. Y porque tiene un nombre que no llama a confusión sobre sopa de siglas. Y porque ya me gustaría a mí que hubiera sido Equo quién promoviera este espacio. Desde que me presenté como candidato de Equo en las primeras elecciones vengo repitiendo que sólo daremos un vuelco a la situación cuándo nos demos cuenta que PODEMOS. ¿Estamos dispuestos a creer que podemos?

2013-2014: ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde vamos?

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Según el discurso prefabricado del presidente del gobierno, Mariano Rajoy, 2012 fue el año del ajuste, 2013 el de las reformas y 2014 será el de la recuperación de la confianza. Este discurso se sustenta en lecturas sesgadas de algunos indicadores mocroeconómicos que dan señales supuestamente favorables ignorando otros fundamentales que no lo son. Han crecido las exportaciones de nuestra economía aunque con altibajos. La destrucción de empleo durante el periodo de gobierno popular que ha incrementado el paro en más de un millón trescientos mil empleos, parece que se ha desacelerado en el último trimestre. La inversión internacional de fondos de inversión en nuestro país crece, lo cuál, según se mire, es más una amenaza que una buena noticia.

Me surgen dos preguntas que seguramente le surjan a muchos ¿Qué tiene que ver el diagnóstico del gobierno con la realidad que vivimos? ¿Qué horizonte de esperanza nos anuncia el gobierno? Una vez respondidas a estas preguntas, me gustaría plantear otro horizonte posible que me parece mucho más deseable. Leer más de esta entrada

¿Qué nos jugamos en las próximas elecciones europeas?

Esta es una pregunta que exige que nos paremos a reflexionar de forma individual y colectiva porque nos jugamos mucho. Es una pregunta con la que llamo a iniciar urgentemente un debate abierto y amplio sobre la estrategia de Equo ante las próximas elecciones europea. Es un debate que tenemos que hacer como parte activa de la sociedad, porque Europa, otra Europa, es necesaria para recuperar la confianza en el futuro. La que ahora tenemos es parte fundamental del problema. De ella emanan las políticas que están destruyendo las bases de nuestra cohesión social, en beneficio de bancos, oligopolios y grandes conglomerados internacionales. Como partido tenemos que reflexionar sobre cómo podemos contribuir mejor a cambiar Europa. Si acertamos a hacerlo daremos un gran paso en la consolidación del proyecto de la Ecología Política en España. Tengo la convicción de que en estas elecciones Equo puede jugar un papel clave como catalizador de una respuesta audaz, a la altura de los retos que nos plantean estas elecciones. Y que en la medida de que acertemos a jugarlo saldremos fortalecidos como organización. Para ello es preciso entender que no nos encontramos frente a unas elecciones europeas más, en la que es suficiente con elaborar un buen programa, elegir buenos candidatos por primarias y lograr algún tipo de coalición que ponga a nuestro alcance la consecución de un diputado.

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