¿Es Detroit un símbolo del colapso que espera a nuestras ciudades?

huella-ecologica-sevilla

La Huella Ecológica de Sevilla. Alvaro Reyes de la Rosa, 2016. Prof. Esteban de Manuel

¿Es Detroit un símbolo de la ciudad industrial postcolapso? El colapso de la industria del automóvil produjo una implosión en Detroit. Su población pasó de 2 millones a 700.000 habitantes. Un 30 % de sus edificios de viviendas y oficinas están vacíos. Sus grandes avenidas pensadas para el automóvil se han quedado grandes. ¿Es un caso aislado o un caso pionero que será seguido por la mayoría de las grandes ciudades del mundo?

Las ciudades de la civilización industrial basadas en el petróleo tienen su suerte ligada al mismo. Son muy vulnerables ante la escasez y encarecimiento del petróleo que se avecina, una vez superado el pico de producción. Dependen del petróleo abundante y barato para abastecerse en un mercado global y para su movilidad.

Leer más de esta entrada

Anuncios

¿Como poder lo que todavía no podemos?

Dibujo de César Umbell

Dibujo de César Umbell

Antonio Turiel inicia un debate imprescindible en torno a lo que PODEMOS y LO QUE NO PODEMOS, a propósito de la decisión del equipo de Pablo Iglesias de encargar su programa económico a Juan Torres y Vicenç Navarrro. Animo a su lectura y esbozo mi posición. De este modo continua el debate entre decrecentistas y neokeynesianos, en el que se vieron involucrados Vicenç Navarro con Los errores de la tesis del decrecimiento económico y mi compañero Florent Marcellesi, que argumentaba que la crisis económica es también una crisis ecológica, además del propio Turiel desde su magnífico blog The Oil Crash.  E interpela directamente a Pablo Iglesias en tanto que firmante del Manifiesto Última Llamada, cuyas tesis apuntan en dirección opuesta a buscar una salida de la crisis estimulando el crecimiento vía consumo, como propugnan los economistas Neokeynesianos.

Cada vez veo más claro que la estrategia tiene que ser de transición: partir de lo que podemos, para hacer posible lo que no podemos todavía pero es imprescindible. Y esto es posible si compartimos una visión de futuro (construida sobre la base de una democracia participativa y deliberativa) y fijamos los pasos que podemos dar en esa dirección, sin desviarnos. Una estrategia de transición.

Leer más de esta entrada

2013-2014: ¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde vamos?

DSC02792

Según el discurso prefabricado del presidente del gobierno, Mariano Rajoy, 2012 fue el año del ajuste, 2013 el de las reformas y 2014 será el de la recuperación de la confianza. Este discurso se sustenta en lecturas sesgadas de algunos indicadores mocroeconómicos que dan señales supuestamente favorables ignorando otros fundamentales que no lo son. Han crecido las exportaciones de nuestra economía aunque con altibajos. La destrucción de empleo durante el periodo de gobierno popular que ha incrementado el paro en más de un millón trescientos mil empleos, parece que se ha desacelerado en el último trimestre. La inversión internacional de fondos de inversión en nuestro país crece, lo cuál, según se mire, es más una amenaza que una buena noticia.

Me surgen dos preguntas que seguramente le surjan a muchos ¿Qué tiene que ver el diagnóstico del gobierno con la realidad que vivimos? ¿Qué horizonte de esperanza nos anuncia el gobierno? Una vez respondidas a estas preguntas, me gustaría plantear otro horizonte posible que me parece mucho más deseable. Leer más de esta entrada

Agenda Hábitat Sevilla 2013 (II de II)

 

brt curitiba

Si bien el derecho a la vivienda es permanente objeto de reflexión en el día mundial del hábitat, cada año la ONU propone un tema específico. El tema de este año es la movilidad y la accesibilidad. La movilidad de personas y mercancías está hoy basada fundamentalmente en el consumo de petróleo y es uno de los principales factores causantes tanto del cambio climático como del tamaño de la huella ecológica de nuestras ciudades y territorios. Las ciudades son responsables del 70% del consumo de energía. La huella ecológica de Andalucía es de un tamaño tres veces superior a la capacidad que tiene nuestro territorio de suministrar lo que necesitamos y absorber los residuos que producimos. Pero además, el petróleo que consumimos lo importamos, siendo uno de los principales factores de desequilibrio en nuestra balanza exterior de pagos. Por otra parte es escaso. Ya hemos superado el llamado Pico del Petróleo, es decir, estamos en un punto en el que la capacidad de extraer petróleo es inferior a la demanda y por tanto, tal y como nos advierte la Agencia Internacional de la Energía, nos vemos abocados a una imparable subida de los precios del combustible. Por tanto, nos enfrentamos a una crisis económica y socioambiental derivada de una crisis de nuestro modelo energético, económico y territorial. Si no lo cambiamos urgentemente nos vemos abocados a profundizar en la crisis. Para reducir el consumo de energía fósil y garantizar la movilidad sostenible, socioambientalmente hablando, tenemos varias vías de acción que se tienen que complementar. La primera pasa por relocalizar la economía, volver a producir lo que consumimos cerca de dónde lo consumimos. La segunda por un cambio del modelo territorial y de movilidad para reducir al mínimo el número de desplazamientos motorizados y que los que se produzcan sean fundamentalmente en tranporte público eficiente. (leer más)

resistir construyendo alternativas

ideas fuerza equo andalucía

El congreso de Equo Andalucía ha servido para tomarle el pulso a la grave situación andaluza, para construir una estrategia de acción de forma participativa y para definir el modelo de organización política que queremos. Del diagnóstico participativo extraemos dos ideas fuerza.

La primera de ellas es que nos encontramos ante una agresión desde el capitalismo neoliberal a todo lo público y a nuestros derechos económicos y sociales. La crisis está siendo aprovechada por el capitalismo como oportunidad para imponer las políticas de ajustes y privatizaciones, en Europa, que lleva tres décadas imponiendo a los países periféricos y que no hubieran sido aceptadas de otro modo en los países centrales. Ha sido precisa una grave crisis económica y financiera para profundizar en estas políticas hasta límites que no hubieran sido social ni políticamente admisibles de otro modo. Y del aprendizaje del efecto de esas políticas en aquellos países en los que se ha aplicado se obtiene la conclusión de que sólo producen beneficios al capitalismo global a costa de un gran sacrificio social. Artífices de estas políticas en Europa, España y Andalucía son todos aquellos gobiernos que privatizan lo público y recortan derechos económicos, sociales y políticos, sin distinción de ideología de partida. Europa construyó desde la estrategia de Lisboa hasta el proyecto de constitución europea un consenso entre los gobernantes de todo color en torno a las políticas que están aplicando y que tienen su origen en la década de los ochenta, con las primeras oleadas  privatizadoras  y “liberalizadoras” de los servicios públicos. Como resultado de las mismas se han creado oligopolios en sectores estratégicos como el de la energía que ahora condicionan las políticas públicas en su beneficio. Frente a esta agresión planificada  tenemos que hacer frente a ello de forma cooperativa todas las fuerzas políticas y las organizaciones sociales que nos oponemos a ellas. Aquí el reto es ir sumando a la resistencia activa a esa mayoría social que es víctima de estas agresiones pero que por acción u omisión contribuye a sostenerlas. El poder tiene resortes de creación de opinión que les permite crear el discurso que conviene para aplicar sus políticas. Así, las víctimas de la crisis han pasado a ser percibidas como las causantes de la misma, mientras sus verdaderos causantes y principales beneficiarios son ocultados. Es preciso romper la lógica de ese discurso que culpabiliza a los parados, los desahuciados y la sociedad en general por haber vivido por encima de sus posibilidades y generar, en consecuencia, esta crisis. Es condición necesaria para crear una mayoría social suficiente como para detener y cambiar estas políticas. Y todas aquellas organizaciones que compartimos esta visión tenemos la responsabilidad de cooperar para hacerlo posible. Equo está trabajando y seguirá haciéndolo en esa dirección en Andalucía.

La segunda idea fuerza es que nos encontramos ante una crisis que no es sólo económica sino sistémica, estamos ante una crisis civilizatoria. Leer más de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: