Al marquesón de Villarmir

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El hombre fue a la Luna y pensó,

¿por qué no hacer que la Ría de Huelva

se parezca a esta tierra blanca y yerma?

Y a su vuelta le encargó a Villar Mir,

de Fertiberia, que lo hiciera.

Se pasó un pelín,

lo condenaron a reparar el daño realizado

y fue recompensado:

Marqués de Villarmir

por su majestad fue nombrado.

Marqués de la luna radiactiva

cementerio nuclear a cielo abierto,

en pleno parque natural de las marismas,

¡…por gracia real!, ¡es cierto!

Se tiene bien ganado el título de marquesón,

que rima con … ¡a prisión!

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Pero difícil será porque,

compitiendo en imaginación

con su majestad,

nuestro presidente del gobierno

ha decidido nombrar ministra de medio ambiente

a la señora Tejerina Fosfoyesos Fertiberia,


¡viva esta parte de la península ibérica!

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Aznalcollar o el cambio de modelo productivo siempre aplazado

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En 1998 la rotura de la presa de la balsa de la mina de Aznalcollar provocó el mayor desastre ecológico vivido en Andalucía en décadas. El parlamento acaba de aprobar, por unamimidad, sacar a concurso internacional la reapertura de la mina. Con ello ha creado las condiciones objetivas para que del “Nunca Más” pasemos a “Puede Volver a Pasar”. Los científicos del CSIC ya habían advertido, antes de la rotura de la presa, la existencia de significativos niveles de metales pesados en el cauce del Guadiamar (procedentes de las explotaciones mineras), y habían advertido del riesgo que suponía para el Parque Nacional de Doñana la existencia de una balsa de residuos, de tales dimensiones, en la cabecera del cauce que regaba las marismas del Guadalquivir. ¿Qué ha cambiado desde que hicieran sus informes? Que ocurrió lo que anunciaban, sin que la administración pública andaluza hubiera tomado ninguna medida de precaución. ¿Para qué queremos la información si no la usamos? Se nos llena la boca apostando por la sociedad del conocimiento pero cuándo entra en contradicción el conocimiento científico c0n el modelo de desarrollo, en lugar de cuestionar el modelo de desarrollo, hacemos oídos sordos al conocimiento. Y lo peor es que habiendo sido advertido y habiendo ocurrido, la Junta de Andalucía vuelve a crear las bases para que volvamos a estar en riesgo porque volverá a haber una balsa de residuos tóxicos en la cabecera del Guadiamar.  Leer más de esta entrada

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