¿Cómo avanzar hacia ciudades más inteligentes?

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Cuando los alcaldes y sus consultores hablan de ciudades inteligentes, hablan de aplicar las nuevas tecnologías de la información a la gestión de la ciudad del mismo modo que llaman edificios inteligentes a los gobernados mediante domótica. Hoy compiten entre ellos por fichar a las más prestigiosas consultorías en tecnologías de la información para liderar el ranking de las llamadas “smartcities”. Pero esas nuevas tecnologías de la información son sólo una condición, necesaria, para el uso de la inteligencia, pero no suficiente. Estas tecnologías pueden facilitar un uso más eficiente del tiempo, los recursos y de la energía. Sin embargo, en los últimos años las ciudades se han alejado tanto del uso inteligente del tiempo, los recursos y la energía que necesitamos cambios más profundos que los tecnológicos para recuperar el equilibrio perdido. Los habitantes de las ciudades cada vez consumimos más tiempo en desplazarnos de nuestro lugar de residencia al de trabajo o de ocio, consumimos productos que cada vez vienen de más lejos y duran menos, vivimos y trabajamos en edificios cada vez menos adaptados a las condiciones climáticas de su entorno y que precisan ingentes cantidades de energía para aclimatarse. Todo ello nos lleva a consumir más energía de origen fósil y emitir más contaminantes, principalmente el CO2 responsable del cambio climático. Pero es que además crecientemente vivimos en urbanizaciones que no son barrios y nos vemos obligados a movernos en vehículos privados motorizados por vías que no son calles y nos relacionamos en centros comerciales y de ocio que no son espacios públicos ni tiendas de barrio, por lo que objetivamente perdemos oportunidades de encuentros y de relación entre nosotros y nosotras. Leer más de esta entrada

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El dragado del río Guadalquivir: reflexiones sobre un modelo de desarrollo económico obsoleto y dañino

La polémica sobre el dragado del Río Guadalquivir nos permite reflexionar sobre la vigencia, en pleno siglo XXI de un modelo de desarrollo simplista, obsoleto, tecnocrático, lineal. Una forma de entender el desarrollo que sólo entiende de barcos (de gran calado, los de pesca se la traen al pairo), para el que un río que es origen de Sevilla y fuente de vida para una gran biodiversidad de especies y generador de empleo para agricultores  y pescadores, sólo es un canal.

Manuel Fernández, el presidente (del puerto), nos anuncia que las obras del dragado del Guadalquivir se van a licitar, caiga quién caiga, cueste lo que cueste, en enero de 2013.  No entiende de Doñanas, de conservación y preservación de la naturaleza como sustento de la vida, de lógicas del territorio como soporte de actividades productivas coherentes con el mismo. Son esos conceptos y valores totalmente ajenos a su estrechez de miras, demasiado lejanos de su lógica económico matemática. Leer más de esta entrada

¿cómo lo hacemos? (una estrategia alternativa… parte III)

No somos suficientemente conscientes de que tenemos una rica iniciativa social trabajando activamente en defensa de los derechos humanos y de los animales, de la igualdad, de la defensa del medio ambiente, de la lucha contra la pobreza y la exclusión social, de la cooperación internacional al desarrollo, de la reforma pedagógica y la innovación educativa, de la promoción de una educación, una investigación y una economía en favor del bien común, de la promoción de la cultura y las actividades artísticas, la conservación viva de nuestras tradiciones. Una iniciativa que defiende nuestros paisajes y nuestro patrimonio, que promueve una cultura de los cuidados,  las ciudades en transición, el decrecimiento socialmente sostenible, el comercio justo, los circuitos cortos de comercialización. Leer más de esta entrada

De los movimientos Sociales a la presencia en las instituciones

Hace veinticinco años que me considero ciudadano activo de la polis. Fue entonces cuando dí el paso de la palabra a la acción. Una acción en los movimientos sociales, desde la base, denunciando el muro, la brecha en las relaciones Norte-Sur, provocado por un orden internacional injusto, apuntalado por instituciones como el FMI, el BM y la Organización Mundial del Comercio. Un (des)orden que causaba el hambre de millones de personas, que condenaba a la esclavitud infantil en las fábricas de nuestra periferia, que provocaba una desigualdad insoportable, carencias sin límites frente a despilfarros sin límites. Hacer campaña en la segunda mitad de los ochenta para denunciar que esta era la brecha principal de este mundo, no era fácil. Empezábamos a desarrollarnos, a ser el pais del enrequecimiento rápido y fácil (Solchaga dijo). Entrábamos en Europa, teníamos un gobierno de progreso que acometía un proyecto modernizador y estas verdades resultaban incómodas y nadie, salvando una inmensa minoría, quería oir hablar de nuestra corresponsabilidad en esta situación, de la agobiante e injusta deuda externa que soportaban los pueblos del Sur, de las reglas asimétricas que les imponían los gobiernos del Norte. Leer más de esta entrada

Consulta al oráculo de Delfos

Subían los dos hombres juntos al Monte Parnaso

a consultar el oráculo de Delfos

llevaban como ofrenda la reforma constitucional

que establecerá el equilibrio presupuestario

en las cuentas las administraciones públicas

los dos están de acuerdo

la consulta es demasiado importante

como para hacerla a los ciudadanos

de manera que habrá que construir un amplio

consenso, entre PP Y PSOE

para hacer un ejercicio de responsabilidad

que envíe una señal clara a los dioses

que permita que los mercados les sean favorables

no han aprendido los dos hombres

que el Dios Mercado es insaciable

que lo quiere todo para él

y mientras quede algo en manos de la gente

seguirá exigiendo más y más sacrificios

de pensionistas, funcionarios y parados

de pequeños empresarios y empleados precarios

de democracia y dignidad

los dos suben con temor reverencial

a escuchar su oráculo

gane quién gane

el Dios Mercado ya ha ganado,

                                  o eso cree

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