¿Quién teme a la asamblea ciudadana?

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Ayer diario.es se hizo eco en su portada nacional de la iniciativa constituyente de una asamblea ciudadana, en Sevilla, con vocación de extenderse en red por todo el territorio andaluz y estatal, para dar un paso adelante desde la protesta en las calles hacia la creación de una mayoría social capaz de impulsar el reinicio de la democracia en España y cambiar el rumbo de las políticas de salida de la crisis, a partir de un programa de mínimos elaborado de forma participativa y que aglutine a esa mayoría social.  La noticia ha sido ampliamente comentada por las lectoras y lectores, quiénes se manifiestan entre la esperanza y el escepticismo. Como uno de los promotores de la iniciativa, a título personal como el resto de los promotores, voy a defender aquí su imperiosa necesidad y al mismo tiempo la enorme responsabilidad que tenemos como sociedad de aglutinar la inteligencia colectiva necesaria para consolidarla, hacerla crecer y extenderla hasta conseguir lograr los objetivos que nos marquemos.  Leer más de esta entrada

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Hoja de ruta para una segunda transición: reiniciar la democracia para salir de la crisis

MareaCiudadana
Equo ha tomado la iniciativa. A partir del debate interno iniciado en las listas de distribución de la mesa federal con el título”necesitamos una respuesta política a la altura de la situación“, la comisión ejecutiva federal del partido puso en marcha un mecanismo participativo para marcar la posición del partido. Se puso en marcha un proceso de discusión en la equomunidaden el grupo de trabajo de democracia y derechos, y se convocó una mesa ejecutiva ampliada, el pasado viernes 8 de febrero para acordar una toma de postura pública del partido, que se hizo pública con el título de “Reiniciar la democracia para salir de la crisis y la apertura de un proceso constituyente” . Con dicha declaración, Equo promueve la creación de un referéndum en el que la ciudadanía se pronuncie por una hoja de ruta para salir de la crisis política y económica. En dicho referéndum se deberá preguntar sobre si estamos de acuerdo en que el gobierno presente la dimisión, se nombre un gobierno provisional que gestione un cambio en la ley electoral, y que impulse el proceso constituyente, abierto a la ciudadanía, siguiendo el modelo islandés. Leer más de esta entrada

¿Hacia dónde vamos?

Lo primero que necesitamos para afrontar la crisis es tener una visión compleja de la misma, que relacione sus dimensiones económica, financiera, social, política y ambiental y que las afronte todas de forma simultánea e interrelacionada. Ojalá todo fuera tan simple como un mero cambio de gobierno para recuperar la confianza y reactivar la economía, una imposible vuelta al modelo de 1996, nos proponen unos, o esperar a que cambie la coyuntura internacional para seguir haciendo lo que hacíamos, nos piden otros. Necesitamos ideas nuevas, poderosas y no las encontramos en los escleróticos partidos que nos han gobernado o que nunca han sido capaces de construir una verdadera alternativa. Leer más de esta entrada

¡Qué viene la gente, cuerpo a tierra!

Así ha terminado Iñaki Gabilondo su alocución en la Voz de Iñaki del día 2 de noviembre. Pone de esta manera de manifiesto, con tristeza, la creciente brecha que existe entre la política europea de los burócratas (nuestro politburó, diría yo) y la ciudadanía. No se concibe  mayor desatino que, que el pueblo que inventó la democracia delibere y se pronuncie sobre las condiciones de su rescate. Coincido con Iñaki en que la decisión es extemporánea. Creo que debería haberse hecho al inicio del camino, cuando se impusieron las condiciones del primer rescate, como hizo Islandia, otra transgresora que decidió tomar parecida decisión en consulta popular. ¿Por qué le llaman rescate si no lo es? Si así hubiera sido, probablemente Grecia estaría hoy en mejores condiciones. Y posiblemente no hubiera sido el único referéndum. Eso es lo que más temen. El caso de Islandia se consiguió silenciar. El griego es imposible de silenciar. Más vale tarde que nunca. Hoy, de nuevo, todos somos griegos. Estamos con el pueblo griego frente a los burócratas que no nos representan. ¡Vamos gente, que vamos!

Sobre la reforma constitucional: Es a los ciudadanos a quién hay que consultar

La reforma constitucional exprés pactada por Zapatero y Rajoy plantea dos temas serios de reflexión.  Uno sobre el contenido de la reforma. Otro sobre la forma. Sobre la cuestión del contenido el tema a considerar es que se trata de una medida de política económica que precisa ser analizada de forma no simplista: no se trata simplemente de estar a favor o en contra de gastar menos de lo que se ingresa, de equilibrio presupuestario. Lo argumentan muy bien Josep Borrel en Público y Juan Torres.  Los gastos que se corresponden a inversiones tienen efectos a largo plazo y pueden producir desequilibrios presupuestarios a corto plazo. Pero sin esas inversiones las empresas no funcionarían. ¿Se le ocurre a alguien que una empresa podría estatutariamente limitar la posibilidad de desequilibrio presupuestario? Se haría el harikiri a largo plazo. Pues eso es el efecto que tendrá esta medida. Hay inversiones públicas que tienes beneficios sociales a largo plazo y que por tanto requieren financiarse recurriendo al crédito, algo que ahora parece simplistamente condenado. En situaciones como la actual, en que la crisis tiene origen financiero y ha provocado estancamiento y recesión, limitar la capacidad de endeudamiento para impulsar la economía es algo que debiera estar sujeto al juego de las ideas sobre política económica.

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