a la calle

A la calle

esta tarde con nuestras cacerolas

todos a la calle

frente al Banco de España

todos en la calle

porque nos sentimos estafados,

mentidos, ninguneados, deshauciados,

recortados, mutilados,

porque no queremos seguir callados,

queremos que nos oigan,

que nos respeten, que nos teman

queremos que sepan

que sin nosotros

no se sostienen

Nos vemos esta tarde

en la calle

Anuncios

¡Qué viene la gente, cuerpo a tierra!

Así ha terminado Iñaki Gabilondo su alocución en la Voz de Iñaki del día 2 de noviembre. Pone de esta manera de manifiesto, con tristeza, la creciente brecha que existe entre la política europea de los burócratas (nuestro politburó, diría yo) y la ciudadanía. No se concibe  mayor desatino que, que el pueblo que inventó la democracia delibere y se pronuncie sobre las condiciones de su rescate. Coincido con Iñaki en que la decisión es extemporánea. Creo que debería haberse hecho al inicio del camino, cuando se impusieron las condiciones del primer rescate, como hizo Islandia, otra transgresora que decidió tomar parecida decisión en consulta popular. ¿Por qué le llaman rescate si no lo es? Si así hubiera sido, probablemente Grecia estaría hoy en mejores condiciones. Y posiblemente no hubiera sido el único referéndum. Eso es lo que más temen. El caso de Islandia se consiguió silenciar. El griego es imposible de silenciar. Más vale tarde que nunca. Hoy, de nuevo, todos somos griegos. Estamos con el pueblo griego frente a los burócratas que no nos representan. ¡Vamos gente, que vamos!

A %d blogueros les gusta esto: