La hora de la Universidad

Llegó la hora de la Universidad. En la agenda oculta del gobierno ahora toca desprestigiar a la universidad. Para ello la calumnia con falsedades. Nos dice que la universidad española es mala y que fabrica parados. No es verdad si la comparamos con las de nuestro entorno. Y como es mala, nos dice, hay que reducir su presupuesto para que mejore. Siendo mala, en lugar de bajar los precios los sube. Y para que sea más accesible reduce las becas. Así habrá sin duda menos universitarios, aunque no menos parados. Habrá menos parados universitarios. Como la universidad no contribuye suficientemente a la competitividad de las empresas,  porque su investigación no es de calidad, el mal gobierno reduce el presupuesto de investigación. Y como hay fracaso escolar lo mejor es incrementar el número de alumnos por aula, echar profesores a la calle y sobrecargar a los que queden. Los primeros en salir serán, si no ponemos remedio, los que habiendo cumplido defendido su tesis doctoral tienen contrato de ayudante doctor. Se cierra las puertas a los becarios que están investigando dentro de la universidad. Se pueden olvidar, si no lo remdiamos. Todo esto es un despilfarro de recursos públicos invertidos en su formación que no nos podemos permitir. Tiene consecuencias personales que no nos podemos permitir. Pero el mal gobierno sólo entiende de negocios privados.

Una vez más, como con las pensiones, la sanidad, las telecomunicaciones, la banca, … el argumento es el mismo: privatizar. Hay que allanar el camino al negocio de las universidades privadas para incrementar nuestra competitividad. Aunque el origen de esta crisis está en el fracaso de la banca privada para gestionar el dinero de la sociedad, la solución no es volver a la banca pública sino inyectar en la mala banca privada, la que especuló y perdió, el dinero que el gobierno recorta en sanidad y educación. ¡No se les cae la cara de vergüenza de dar los 10.000 millones de euros a Bankia que nos sustraen de la atención sanitaria y la educación pública! La crisis es la escusa, la oportunidad, para llevar adelante la agenda de Lisboa. Por cierto, esa estrategia la votamos en el proyecto de constitución europea, a propuesta del gobierno de Zapatero, pero es Rajoy quién la lleva a la práctica. Privatiza, asusta, privatiza, recorta, reprime,…. ¡Que ganen los menos con el silencio de los corderos! Pero no nos vamos a callar.

Otra universidad es posible y necesaria. Somos muchos los profesores que llevamos años trabajando por la reforma de la universidad para que esta sea motor de transformación social hacia una mejor civilización. Para ello creamos primero Universidad y Compromiso Social y después Universidades frente a la crisis. Necesitamos la capacidad de generar pensamiento crítico, conocimiento socialmente útil y la capacidad creativa de estudiantes y profesores para crear las condiciones para salir de esta crisis civilizatoria. Pero ahora urge la unidad para decir basta a las agresiones a la Universidad Pública y a la educación pública en general. Tenemos que reaccionar.  Tenemos que movilizarnos.  Necesitamos cambiar de rumbo y quiénes estamos en la universidad podemos contribuir a ello, una vez más.

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