¿Puede una plataforma de contenedores inundada convertirse en una ciudad inclusiva?

Plataforma de Contenedores, Puerto de Cádiz. Fuente: Esteban de Manuel Jerez

Ese es el tema que les hemos propuesto este curso a los estudiantes de tercero de arquitectura en el Taller 3 y Taller 4. Bueno, en realidad no hemos lanzado la pregunta exactamente así. Les hemos pedido que transformen la vacante plataforma de contenedores del puerto de Cádiz en un barrio pensado para la acoger e integrar migrantes llegados en patera a las costas de la provincia. Como quiénes tienen que pensarlo son arquitectos en formación, hemos partido de tres supuestos que tienen en común un principio básico: ignorar las limitaciones que impone la realidad.

1/ No hay límites económicos a la imaginación de un arquitecto o arquitecta. Esto que en el 95-99% de lo que se construye es falso, es sin embargo desmentido en una minoría de casos, que son precisamente los más admirados en las escuelas de arquitectura. Lo que el arquitecto dibuja se puede hacer realidad cueste lo que cueste. Ejemplos de que ello es así los hay por todas partes. En Sevilla basta mirar el presupuesto de “Las Setas de la Encarnación” y el coste real de llevar a la realidad el diseño dibujado en 3D. No sólo no ha tenido consecuencias para los responsables políticos y técnicos, sino que cuenta con el aplauso fotográfico de la inmensa mayoría de los contribuyentes y de la propia universidad, que ha creado una cátedra para poner de relieve las aportaciones de tan magnífico proyecto. En este caso, el destino sobre la plataforma de Cádiz dibujado por los estudiantes, además de tener vía libre de cualquier consideración económica vinculada a los costes de construcción, debe ignorar explícitamente las expectativas de la propiedad del suelo, la Autoridad Portuaria.

2/ No hay límites sociales a la imaginación de un arquitecto o arquitecta. La cuestión del alojamiento de migrantes y refugiados es un tema socialmente sensible. Organizaciones como Fundación CEAR trabajan en mejorar los protocolos de acogida a los migrantes que solicitan protección internacional. El Sistema de Acogida e Integración está hoy desbordado en su inicio, por falta de plazas, y presenta enormes incertidumbres en su final.  Como en toda Europa, han llegado a la conclusión de que una vez los refugiados están en disposición de integrarse en la sociedad, las viviendas que se les ofrezcan deben estar dispersas y distribuidas equitativamente para evitar que se creen guetos de migrantes. El principal problema al con el que se encuentran es común al del resto de los españoles: la falta de ofertas de empleo y las enormes dificultades para acceder a un alquiler asequible de la vivienda. En el extremo opuesto, más de tres millones de españoles han llevado a 52 diputados al congreso que han centrado su campaña, con éxito sobresaliente, en hacer de los migrantes, sobre todo si son menores de edad, los chivos expiatorios de todos los miedos presentes y futuros de sus votantes. En ese contexto nuestros estudiantes están diseñando un barrio de acogida para migrantes que no debe estar atado ni a los protocolos establecidos para los solicitantes de la condición de refugiados ni a una sociedad que, en una parte muy significativa, se rebelaría ante el hecho de que, el único trozo de Cádiz que hoy puede ser edificado, sea destinado a barrio de acogida para migrantes.

3/ No hay límites ambientales a la imaginación de un arquitecto o arquitecta. La plataforma de contenedores de Cádiz, como buena parte de la fachada de Cádiz a la bahía, se verá sometida a procesos de inundación por efecto del calentamiento global. No a finales de siglo, a partir de 2030. Lo hemos sabido cuando hace unas semanas se hizo público el informe de Climate Central. Es la conclusión de un estudio detallado que ha modelizado el impacto en el litoral de todo el mundo con los datos disponibles hoy. Cuando el Diario de Cádiz se hizo eco de la noticia daba cuenta de que la Autoridad Portuaria, ha renunciado a sus proyectos urbanísticos sobre la plataforma por considerarlos inviables por esta causa. Sin embargo, los estudiantes de arquitectura son animados a ignorar esta espinosa realidad y a seguir proyectando un barrio inundado para migrantes que será ejemplo de ciudad inclusiva.

En rojo, las zonas que quedarían inundadas según el estudio. Fuente: CLIMATE CENTRAL

Es un ejemplo reciente entre centenares que año a año se proponen para formar a los arquitectos y arquitectas. Idear un trozo de ciudad como si esas limitaciones económicas, sociales y ambientales no existieran. La justificación pedagógica explícita de este planteamiento es que ya tendrán que enfrentarse a esas limitaciones cuando terminen la carrera y tengan que pelearse con promotores, técnicos municipales y delegados de urbanismo. Como esa será la tónica durante toda su vida profesional, el mejor modo de prepararlos para ello es mantenerlos en la santa ignorancia y pedirles que dejen volar su imaginación en base a estos tres principios no explicitados pero asumidos por una buena parte del conjunto de profesores y estudiantes.

Las inundaciones que se produjeron en La Laguna en 2008. 
Fuente: JULIO GONZÁLEZ en Diario de Cádiz

Llevo toda mi vida, desde que era estudiante, rebelándome contra ello, y allí dónde tengo la responsabilidad docente procuro que mis estudiantes aprendan herramientas para transformar la realidad partiendo de la realidad. Este año, con estos mismos estudiantes, en el curso de dibujo estamos trabajando ideas para el Plan de Acción de Emergencia Climática de la Universidad de Sevilla. El caso de estudio es el Campus y barrio de Reina Mercedes. El objetivo es convertirlo en el primer barrio neutro en emisiones de efecto invernadero de la ciudad. Cuando participo en asignaturas colegiadas en las que no tengo capacidad de influir en el planteamiento sólo me queda poner de manifiesto las contradicciones y pedir a los estudiantes que hagan una suspensión voluntaria de la incredulidad ante lo que se les propone para tratar de aprender arquitectura a pesar de todo.

Le contaba este fin de semana, en Granada, esta anécdota a mi amigo Jose, que se define como arquitecto, pero no mucho. “Es como en el Titanic, (me decía). El barco va directo al iceberg y los profesores y estudiantes de arquitectura, como el resto de la sociedad, siguen en cubierta tocando sus instrumentos imperturbables”. ¡Qué le den a la realidad!

En apoyo a las movilizaciones juveniles frente al cambio Climático: No podemos seguir robándoles el futuro

Las personas del mundo académico, investigador y educativo  abajo firmantes nos solidarizamos con la infancia y la juventud movilizada por una acción decidida y eficaz frente al Cambio Climático y con quienes  se pronuncian por las condiciones de vida adecuadas de las generaciones futuras.

Una Ola de esperanza, en forma de movilizaciones estudiantiles, está sacudiendo Europa de arriba a abajo. Greta Thumberg, la joven estudiante sueca está dando nombre a una generación que, contra todo pronóstico, está saliendo de las aulas para decir con ella: “Se nos está acabando el tiempo y os habéis quedado sin excusas”. Los estudiantes harán huelga y se manifestarán exigiendo la declaración del Estado de Emergencia Climática y una campaña para educar a la sociedad sobre la gravedad del Cambio Climático en curso y sobre las medidas urgentes que es preciso emprender.

Las personas del mundo académico, investigador y educativo  abajo firmantes nos solidarizamos con la infancia y la juventud movilizada por una acción decidida y eficaz frente al Cambio Climático y con quienes  se pronuncian por el futuro de la vida en el planeta.

Es una sacudida a la conciencia de las generaciones adultas, particularmente las que llevan las riendas de los gobiernos, pero también al conjunto de la sociedad que les ha dado la responsabilidad de gobernar sin pedirles que tomen medidas decisivas para frenar la crisis climática y el resto de las crisis socio-ecológicas que amenazan el futuro. Pertenecemos al  mundo científico y educativo y nos sentimos igualmente impotentes al comprobar que la llamada Sociedad del Conocimiento se limita a mirar hacia la academia y los centros de enseñanza en busca de saberes instrumentales y  útiles para seguir haciendo negocios como siempre, incrementando la competitividad, mientras da la espalda al conocimiento científico que acumula evidencias de que la civilización y la vida se acerca rápidamente hacia el colapso, precisamente por seguir haciendo los negocios como siempre. Desde las universidades estamos elaborando propuestas para avanzar hacia una nueva cultura económica orientada al bien común, una nueva cultura del agua, de la energía, agroalimentaria, de la movilidad, de la salud, de la ordenación del territorio y las ciudades, de la igualdad y de los derechos. Estamos trabajando proponiendo nuevos modelos educativos y comunicativos que nos permitan comprender y actuar con más responsabilidad ante los graves retos del futuro. Hablamos de estos temas en las aulas con nuestros estudiantes y lideramos proyectos de investigación, pero nos damos cuenta de que no es suficiente: el mundo de los grandes negocios y el mundo de la política, nos lleva directos al colapso climático, alimentario, energético, de acceso al agua potable, poblacional y migratorio, a la gran extinción de especies. No paramos de acumular evidencias científicas y no sabemos ya cómo decirlo para que la voz del conocimiento llegue a la sociedad y reaccione antes de que ya sea demasiado tarde.

Desde los centros de investigación, estamos dando respuesta a lo que reclaman los científicos del panel de Cambio Climático de la ONU en el informe que se debía haber aprobado en la Cumbre Mundial del Clima de 2018, en Katowice (Polonia) y que encontró la oposición de los países liderados por Trump:

“Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes. Si no recortamos tajantemente las emisiones industriales y de transporte, la temperatura global ascenderá a 1,5ºC en algún momento entre 2030 y 2052. Se necesitarían cambios de gran alcance y sin precedentes en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 2010, y lograr el cero neto en 2050”.

Nuestra juventud ve truncado su futuro por falta de empleo, precariedad laboral y precio inasequible de la vivienda. Son graves problemas que dieron lugar al movimiento conocido como Juventud Sin Futuro. Nuestros hijos e hijas son migrantes en busca de trabajo y proyecto vital, porque en nuestra tierra las políticas de los adultos gobernantes han preferido sacrificar su futuro para alargar las oportunidades de ganancia de una minoría. Ahora empiezan a darse cuenta de que les estamos robando algo más importante y difícil de afrontar. Su generación no tendrá oportunidad de contener el Cambio Climático dentro de unos límites no catastróficos: es tarea a resolver ahora o nunca. Como miembros de la comunidad científica y educativa, desde nuestro compromiso social por la justicia social y climática, apoyamos el movimiento emprendido por la gente joven y les decimos que nos tienen a su lado. Son nuestra esperanza.

Promueven:

Dr. Esteban de Manuel Jerez, Profesor del Máster de Ciudad y Arquitectura Sostenible, director de la revista Hábitat y Sociedad, (US)

Victoria Quintero Morón, Profesora, Departamento de Antropología Social (UPO), Miembro de la Red de Antropología Ambiental

Dr. Valeriano Ruiz Hernández, Catedrático de termodinámica, Ex presidente del Instituto Andaluz de Energías Renovables y de Protermosolar

Dra. Lina Gavira Álvarez, Departamento de Sociología, ex miembro del Comité Andaluz para la Sociedad del Conocimiento (US)

Leandro del Moral Ituarte, catedrático de la Universidad de Sevilla, departamento de Geografía Humana

Dra. Itziar Aguirre Jiménez, Profesora de Agricultura Ecológica (US)

Dr. Ricardo Marques Sillero, catedrático de electromagnetismo y experto en movilidad sostenible (US)

Dra. Carmen Rodríguez Morilla, profesora de Economía Aplicada, Economía del Bien Común, Universidad de Sevilla

Dr. Francisco F. García Pérez, Catedrático de Didáctica de las Ciencias Sociales (US)

Dr. Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada (US)

Para adherirte al manifiesto cumplimenta los datos del siguiente formulario

Siete premisas para que las ciudades sean espacios de encuentro

Comparto aquí el diálogo en el que participé en el Encuentro Estatal de Ciudades Educadoras en Lleida (2018) “Repensar la ciudad”, en la Charla/Debate “La ciudad, espacios de encuentro” junto con Sr. Pep Centelles Portella (Ingeniero, experto en estrategias urbanas y transición energética y Consultor de la AICE) y la socióloga urbanista Paula Cid Sanz.

Y aquí el enlace a la versión escrita en la que desarrollo las siete premisas que considero necesarias para que las ciudades potencien su capacidad de convertirse en lugares de encuentro

Ya somos medina, aprendiendo de Jnane Aztout, gana el premio ONU HABITAT a las mejores prácticas

Foto: Stefania Scamardi

El proyecto de cooperación para la transformación del asentamiento chabolista de Jnane Aztout, en Larache, acaba de ser galardonado en el XI ciclo del Premio Internacional de Dubai y las mejores prácticas para mejorar el entorno de la vida , auspiciado por ONU HABITAT. Es una inmensa alegría por el reconocimiento que supone al esfuerzo de sus vecinos y vecinas, organizados en torno a su widadiyat y liderados por Redouan Akjeje y Mohamed Larbi. Para las autoridades marroquíes que desde la Comisión de Seguimiento del Plan Villes Sans Bidonvilles (PVSB) le han dado impulso y dieron respaldo a una metodología de acompañamiento social que puede servir de referencia para otros barrios. Y para todo el gran equipo que a lo largo de ocho años hemos cooperado para hacerlo posible, en torno a la ONG Arquitectura y Compromiso Social (hasta 2008) y en torno al grupo de Cooperación Hábitat y Desarrollo de la Oficina de Cooperación de la Universidad de Sevilla (2008-2013). Quiero empezar reconociendo a los asesores expertos internacionales que nos han asesorado y acompañado. Francisco Torres, arquitecto responsable de la cooperación de la Consejería de Fomento y Vivienda en Larache, que tiene problemas con los asentamientos informales y conocedores de nuestro trabajo, nos propuso involucrarnos en una acción piloto en Larache de mejora de asentamientos informales. A los arquitectos Youssef y Catherine M’rabet que nos situaron en el programa PVSB y nos señalaron el barrio de Jnane Aztout como idóneo para una experiencia piloto participativa. Ellos nos allanaron el camino institucional. A los arquitectos Carlos Gónzalez Lobo y María Eugenia Hurtado, nuestros maestros mexicanos de la UNAM, que nos acompañaron desde el principio y nos ayudaron a enfocar el proyecto.Al equipo del Instituto de Innovación y Desarrollo de la Vivienda dirigido por Víctor Pelli, en la UNNE, que nos ayudó a diseñar el proceso y desatar los nudos conflictivos del mismo. A todo el equipo de profesores y estudiantes de Sevilla que han participado, en particular, Juan Ojeda y Luis Andrés Zambrana que nos acompañaron en los primeros pasos y nos ayudaron a resolver los momentos más difíciles. A los técnicos que sostuvieron la Oficina Técnica de Barrio día a día, empezando por Alejandro Muchada, Samira Oudihi, Claudia Ugarte y Laura Pérez Prieto y terminando por Elsy Laucho. A quiénes impulsaron el proyecto desde Arquitectura y Compromiso Social, especialmente José María López Medina, Stefania Scamardi y Marina Lagos.Son muchas las imágenes que se pueden abrir en estos momentos y las puertas que abren ahora. Y a Francisco Medina, director de la Oficina de Cooperación de la Universidad de Sevilla que acogió este proyecto en su segunda etapa (2008-2013), cuando “superado lo imposible quedaba por hacer lo realmente díficil”, en palabras de Marina Lagos. No sólo nos apoyó incondicionalmente en la búsqueda de financiación para hacer posible la construcción de las viviendas y terminar la urbanización del barrio, con el programa de autoconstrucción asistida, sino que se sumó al equipo en las reuniones de trabajo, actuando como experto en resolución de conflictos.  Leer más de esta entrada

Ideas para repensar la movilidad en Bollullos de la Mitación

La ciudad de l@s niñ@s. Autores: Ridaa Abdeslam, Miguel Angel Antonio y Alvaro Reyes

Presento aquí las ideas de mis estudiantes de arquitectura para recuperar las calles para los niños y niñas de Bollullos de la Mitación. Aplicamos las ideas de las supermanzanas para dar prioridad en la mayor parte de las calles del pueblo para ell@s. Dibujamos propuestas de planos metro-minuto que demuestran que las distancias a recorrer son abarcables caminando o en bicicleta.

(Para leer el artículo completo, visita el blog de ADICI). Trabajo realizado en Dibujo 4: Ideación. Curso 2016-17

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