Cambiemos el sistema, no el clima: ni un grado más, ni una especie menos

Taller de pancarta, Fridays For Future Sevilla, 24 de mayo de 2019

No hay futuro sin planeta, cambiemos el sistema no el clima, ni un grado más, ni una especie menos. Estamos acostumbrados a oir llamar anti-sistema a quiénes cuestionan un sistema que pone en riesgo la vida en el planeta, que está provocando la sexta extincion de especies y la situación de emergencia climática

El planeta se está calentando, tiene fiebre, y la causa es la emisión de gases de efecto invernadero, particularmente CO2. Necesitamos parar esto, aunque eso cuestione consensos establecidos como que el crecimiento del PIB, que conlleva crecimiento del consumo de energía y de incremento de los niveles de CO2 en la atmósfera. Desde 1956 la concentración de CO2 en la atmósfera no ha dejado de crecer al ritmo del crecimiento del PIB y hemos superado un umbral nunca conocido por la humanidad. Los científicos climáticos nos advierten de que

Necesitamos un cambio de paradigma económico ya, con nuevos indicadores de éxito en la satisfacción de las necesidades humanas. Necesitamos entender que la lucha por los derechos sociales no se puede separar de la lucha por los derechos ambientales. Necesitamos un planeta que permita seguir sosteniendo la vida humana y no humana como base y camino para avanzar en derechos económicos y sociales. Ya no podemos seguir eligiendo entre empleo y medio ambiente. Necesitamos trabajar para lograr satisfacer las necesidades humanas básicas de forma equitativa y cooperativa. Trabajos verdes, que cuiden de las personas y del planeta. Como nos gritan los jóvenes, no hay justicia climática sin justicia social, y viceversa. Cualquier intento de separar ambos objetivos, urgentes e irrenunciables, está condenado al fracaso.

Concentración de CO2 en la atmósfera. Fuente: http://keelingcurve.ucsd.edu/

Para responder a esta situación que es de emergencia, de crisis ecológica y social sin precedentes, es preciso por reconocer que nos enfrentamos a un escenario radicalmente nuevo. Nunca antes la humanidad se ha visto en una situación así a escala global. Por ello es tan importante llamar a esta situación Emergencia Climática y por ello el movimiento social por el clima reclama la declaración institucional, en todos los niveles, desde el europeo al municipal de la situación de emergencia climática.

La comunidad científica acumula evidencias concluyentes que nos alertan de las consecuencias sobre el ecosistema global de haber superado los límites en cuanto a capacidad de extracción de recursos renovables y no renovables del planeta y en cuanto a capacidad de absorber los residuos. Como consecuencia de ello estamos asistiendo a la sexta extinción masiva de especies provocada por la acción del ser humano. Estamos alterando gravemente el equilibrio de la atmósfera y del mar, fuente de la vida. La consecuencia más evidente es el calentamiento global por acumulación de CO2 y otros gases de efecto invernadero que está provocando el Cambio Climático. Al mismo tiempo nos enfrentamos a una crisis energética porque la creciente demanda de energía asociada al crecimiento de la economía mundial es superior ya a la capacidad de extracción de energías fósiles y al ritmo actual de crecimiento de las renovables, como nos alerta la Agencia Internacional de la Energía. Pese a las innumerables Cumbres del Clima, redacción de leyes Contra el Cambio Climático y la elaboración de Planes de Acción por el Cima a nivel municipal, como es en el caso de Sevilla, lo cierto es que estamos perdiendo la batalla y no estamos logrando reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera, que siguen creciendo año tras año, alcanzando niveles de acumulación muy superiores a los que ha conocido el ser humano desde que puebla la Tierra.

El informe del panel internacional de expertos en clima de la ONU de 2018 nos alerta de que

“Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes, en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 1990, y lograr el “cero neto” en 2050”

I.P.C.C. 2018, Cumbre Mundial del Clima de Katowice

Este esfuerzo que solicitan los científicos atañe particularmente a las ciudades metropolitanas, principales causantes del problema al mismo tiempo que muy vulnerables frente a sus consecuencias. Por lo tanto, nos corresponde a las ciudades asumir el protagonismo en esta lucha. Por ello, como ejercicio de responsabilidad política, social, ambiental y económica suscribimos la siguiente declaración

La próxima década va ser decisiva para determinar si la humanidad gana o pierde la batalla para contener el calentamiento global dentro de unos límites que no nos aboquen a una situación catastrófica. Para cumplir el reto de reducir en un 45 % las emisiones de CO2 a la atmósfera antes de 2030, necesitamos lograr reducir en un 7% anual el consumo de energía y de emisiones de gases de efecto invernadero en nuestras ciudades. Esto implica adoptar medidas de emergencia que es preciso consensuar e implementar con gran rapidez, como nos está pidiendo la comunidad científica y el movimiento mundial por el clima, que ha arraigado con fuerza en nuestra ciudad de Sevilla.

Por todo ello, desde la candidatura de Adelante Sevilla, nos comprometemos a llevar al primer Pleno del Ayuntamiento de Sevilla, como primera medida de la Corporación Municipal, la declaración de Emergencia Climática con una hoja de ruta que desarrolle tres acuerdos:

1. Emprender inmediatamente una campaña informativa en la que hablaremos con claridad a la población de Sevilla de la realidad de emergencia climática en la que nos encontramos, basada en las evidencias científicas, de las consecuencias que para quiénes habitamos en Sevilla y Andalucía tendría superar el límite de 1,5 ºC la temperatura media del planeta, y de los grandes sectores en los que es preciso emprender los cambios necesarios para reducir el consumo de energía y reducir las emisiones.

2. Iniciar de forma inmediata, un amplio proceso de participación, asistido por expertos en participación y cambio climático, con asambleas ciudadanas y foros técnicos, para presentar, en el plazo de seis meses desde la constitución del gobierno muncipal, un ambicioso Plan de Acción por El Clima y la Energía Sostenible y un Plan de Renaturalización de la ciudad. Dichos planes deberán asegurar que estamos en condiciones de reducir el consumo de energía en un 7% anual e incrementar en un 7% anual el autoconsumo de energía renovable. Ambos planes irán acompañados de compromisos cuantificables, presupuestados y con indicadores que permitan evaluar el grado de cumplimiento de sus objetivos.

3. Poner en marcha de forma inmediata las siguientes medidas de choque para reducir el tráfico de coches en la ciudad:

a/ Re-implantación del Plan Centro para restringir el tráfico de automóviles de no residentes.

b/ Implantación de la Ordenanza Sevilla Ciudad 30 km/h en el perímetro interior de la SE-30 y en todos los barrios periféricos de la ciudad para reducir las emisiones contaminantes y favorecer la prioridad de los vehículos no contaminantes en la calzada.

c/ Diseño e implementación de caminos escolares seguros para todos los colegios e institutos de la ciudad, para promover el acceso a los mismos caminando, en bicicleta o con vehículos de movilidad personal no contaminantes.

d/ Desarrollo de las plataformas reservadas para el transporte público en toda la ciudad previstas en el Plan General de Ordanción Urbana vigente, aprobado en 2006

e/ Plan de choque para renaturalizar la ciudad reponiendo todos los alcorques vacíos como resultado de los apeos de árboles, con árboles adaptados al clima y al entorno urbano en el que se encuentran.

f/ Conexión inmediata a la red de las instalaciones fotovoltaicas instaladas en los colegios.

g/ Campaña de sensibilización ciudadana promoviendo el uso del transporte público y la movilidad activa y no contaminante, la alimentación con productos frescos y saludables de proximidad, la reducción del consumo supérfluo de todo tipo de artículos y la práctica del consumo responsable, la reducción del consumo de agua y energía y el autoconsumo de energía renovable, la reducción de residuos y su correcta separación para su reciclaje.

Los dos planes propuestos marcarán el cambio de rumbo en el modelo urbano, de movilidad, el cambio de modelo alimentario, productivo y de generación y gestión de la energía. Necesitaremos un esfuerzo colectivo sin precedentes, impulsado por el gobierno municipal en coordinación con el resto de la administración del estado y de la propia Unión Europea. Nos va la supervivencia en ello.

Pasaje Mallol, Sevilla, calle verde gracias a sus vecinas y vecinos

Pero además el proceso va a generar trabajos verdes justamente remunerados para nuestra juventud y para todas las personas que no lo tienen o lo tienen precario. Y el resultado serán ciudades más saludables, dónde podamos respirar aire puro, no contaminado, más resilientes, más habitables.

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Ideas y propuestas para una Sevilla por el Clima (II)

presentación de las ideas fuerza para una Sevilla por el Clima

En Adelante Sevilla asumimos el reto lanzado por la comunidad científica y por la juventud que se moviliza por el clima. Los próximos doce años van a ser claves para decidir si ganamos o perdemos definitivamente la lucha contra el cambio climático. Sevilla puede demostrar cómo es posible hacerlo con criterios de justicia social y creando empleo.

Para ello presentamos un programa que contiene medidas en tres escalas.

Primero vamos a contribuir a construcción de la Sevilla Metropolitana sobre cinco pilares: transición ecológica del modelo de producción y consumo, gestión social de la vivienda, movilidad e infraestructura verde

Sevilla funciona de hecho cotidianamente como un único espacio dónde un millón y medio de residentes nos movemos para ir al trabajo, estudiar y acceder a los servicios. Sin embargo, dependemos fundamentalmente del coche para estos desplazamientos, con el consecuente gasto de energía y económico. Este modelo de transporte es el principal responsable de las emisiones contaminantes que generan el cambio climático y además no funciona: produce enormes pérdidas de tiempo y económicas en atascos. Nuestros espacios productivos, grandes centros educativos, deportivos y sanitarios no están conectados con una red de transporte metropolitana de alta capacidad.

Entre un 15% y un 20% de las viviendas del área metropolitana están vacías, contamos con grandes extensiones de suelo urbanizado y sin edificar, pero la vivienda sigue siendo inasequible para la mayoría de la población.

Por otra parte, el área metropolitana de Sevilla concentra el mayor porcentaje de paro de la provincia.

El modelo de alimentación dependiente de la agroindustria nos provee de alimentos que de media recorren 4.000 km, con un gran consumo energético y de emisiones contaminantes, dejando por otro lado poca renta a las trabajadoras y trabajadores del sector. En esta campaña hemos visto como nuestros agricultores tenían muchas dificultades para vender unas naranjas de mucha más calidad y mejor sabor que las que vendían los grandes centros comerciales procedentes de Sudáfrica.

Para hacer frente a estos retos nuestras principales medidas de gobierno van a ser:

1/ Vamos a crear un parque agrícola metropolitano con manejo agroecológico, intensivo en mano de obra, creando canales cortos de comercialización de alimentos del productor al consumidor, mejorando así el margen económico y promocionado este sector como motor de creación de empleo de calidad.

2/ Por otra parte necesitamos apoyar la transición ecológica de nuestros espacios productivos hacia la economía circular de residuos cero. Vamos a fomentar la producción local generando empleo de proximidad y de calidad

3/ Vamos a crear una red metropolitana de transporte de alta capacidad, con tarjeta única, que integre cercanías, metro, tranvías y una nueva red de metrobuses. Dicha red conectará los principales espacios productivos, residenciales y de servicios. Se alimentará con la red metropolitana de ciclovías previstas en el Plan Andaluz de la Bicicleta y se complementará con una red de aparcamientos gratuitos para usuarios del transporte público. Como resultado esperado se genera empleo, se mejora la productividad y la actividad económica, se incrementa la cohesión social

4/ Vamos a liderar un Plan de vivienda metropolitano, gestionado mediante un consorcio de empresas públicas. Tendrá tres líneas de acción prioritarias: la intermediación en el alquiler asequible de la gran bolsa de viviendas vacías, la promoción de vivienda pública y cooperativa en alquiler sobre suelos urbanizados vacantes y el impulso a la rehabilitación y regeneración de barrios. Como resultado esperado, se incrementa la inclusión social, se facilita la emancipación de la juventud.

5/ Vamos a Impulsar la Red verde metropolitana, que conecte todos los núcleos de población y parques metropolitanos con caminos públicos arbolados. Esta red mejorará la calidad ambiental, creará oportunidades de ocio activo y de turismo sostenible, vinculado a nuestra rica oferta gastronómica, los corredores verdes del Guadalquivir, el Guadiamar y el Guadaíra, el de los alcores, la ruta del agua y conectará Sevilla con Sierra Morena.

Segundo vamos a hacer de la Sevilla Central una ciudad verde casi sin coches rodeada por un cinturón verde

Podemos imaginar y construir una ciudad con un cinturón verde, en el que los visitantes puedan dejar el coche y moverse dentro en transporte público, bicicleta, ¿vehículos eléctricos ultraligeros o caminando. Una ciudad que dentro de la SE-30 no tenga casi coches en movimiento, que esté libre de malos humos. Para ello nos proponemos reorganizar el espacio público recuperando la mayor parte del mismo para uso de las personas, llenándolo de verde, fuentes y bancos para hacerlo más habitable.  Podemos emprender un ambicioso plan de rehabilitación de edificios para hacerlos accesibles y eficientes, ahorrando energía y adaptándolos mejor al riguroso calor del verano. Podemos alimentarnos en buena medida con nuestra rica vega e impulsar una industria agroalimentaria propia. Podemos producir en los techos de sus edificios buena parte de la energía que consumimos. Podemos impulsar la innovación en nuestra industria hacia la economía circular de residuos cero, y podemos articular la movilidad en torno al transporte público electrificado, la bicicleta, los vehículos eléctricos ligeros y los recorridos a pie.

Para ello proponemos las siguientes medidas:

1/ Plan Sevilla Central para el interior del perímetro de la SE-30 que reorganice el espacio público para dar prioridad a las personas, a las bicicletas y al transporte público, con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes y lograr una ciudad más habitable y saludable.

2/ Crear una red de aparcamientos gratuitos para usuarios del transporte público en puntos estratégicos de la SE-30, conectada a la red de transporte público y ciclista.

3/ Modernizar la red de autobuses, simplificando su trazado, creando líneas de alta capacidad con plataforma reservada y mejorando la gestión: estaciones accesibles con control de acceso previo, carga y descarga rápida de viajeros en las estaciones, alta frecuencia y mejora de la velocidad comercial.

4/ Aplicar el modelo de supermanzanas a todos los barrios de Sevilla para dar prioridad al peatón en la mayor parte del espacio público

5/ Completar la red ciclista en el interior de los barrios, pacificando el tráfico prioridad en calzada en el interior de las supermanzanas. Todo el centro de Sevilla será una gran supermanzana con prioridad para el peatón, restringiendo el acceso a los no residentes, y este modelo se extenderá al conjunto de barrios de la ciudad, para recuperar el espacio público como lugar de encuentro y disfrute ciudadano.

6/ Completar una red continua de itinerarios verdes peatonales accesibles que conecte todos los barrios, parques y huertos urbanos de la ciudad entre sí, dotados de bancos para sentarse y fuentes frecuentes. Promoción de la movilidad activa para una ciudad saludable.Cierre con el anillo verde de Sevilla y conexión con la red verde metropolitana y con el parque agrario

Tercero, vamos a impulsar la regeneración de barrios, con presupuestos participativos, dando prioridad a los barrios más empobrecidos de la ciudad. En todos ellos vamos redistribuir el espacio público para favorecer la movilidad peatonal y ciclista, para ganar espacio público para disfrute ciudadano, y vamos rehabilitar los edificios para mejorar sus condiciones de habitabilidad y confort térmico, y lograr el balance neto mediante instalaciones solares para autoconsumo. Todos los barrios tendrán calles verdes desde el suelo hasta las cubiertas, fuentes y bancos, equipamientos de proximidad y plazas de agua y piscinas recreativas para refrescar los calurosos veranos sevillanos.

Con estas tres escalas de intervención, mediante un amplio proceso participativo, buscando un amplio consenso social, es posible emprender las medidas que necesitamos para frenar el cambio climático y adaptar la ciudad a los calurosos veranos que nos esperan.

La red de transporte metropolitana que Sevilla Necesita

Artículo publicado en Andalucía Información

Cuando se han cumplido diez años de la puesta en marcha de la línea 1 de metro, única construida de las cuatro diseñadas hace veinte años, urge abrir un debate sobre el transporte metropolitano que tenemos y el que necesitamos. Tenemos un sistema que a nivel metropolitano descansa fundamentalmente en el coche y necesitamos, con urgencia, un sistema de transporte público eficiente que cubra las necesidades del millón y medio de habitantes de la Sevilla metropolitana, que cada día se mueven en este ámbito para ir al trabajo, al estudio o acceder a los servicios.

Es urgente por tres razones. La primera, porque los expertos en Cambio Climático señalan que es urgente reducir drásticamente las emisiones de CO2 asociadas al transporte, tomando medidas sin precedentes de aquí a 2030. La segunda, porque la capacidad de extraer petróleo, responsable del 95% de la energía consumida en transporte, está en declive y no va a llegar a cubrir las necesidades del modelo actual. La tercera, por sus costes sociales y económicos de un modelo que colapsa en las horas punta, hace perder competitividad a las empresas que operan en nuestro territorio, y supone un elevado costo para las personas trabajadoras, que dedican casi una cuarta parte de su jornada laboral a sufragar estos costes. A esto hay que añadir el impacto sobre la salud, por contaminación atmosférica y acústica, la siniestralidad asociada a este modelo y el sacrificio de espacio público, destinado en su mayor parte al coche, en detrimento de los espacios de convivencia y de los modos de movilidad activa y no contaminante.

El objetivo es que todos los principales centros de actividad del área metropolitana de Sevilla estén conectados con un sistema de transporte rápido, de alta capacidad y frecuencia y que toda la población del área metropolitana pueda acceder al mismo en menos de diez minutos, a pie, en bicicleta o con sistemas motorizados ligeros y preferentemente eléctricos.

¿Cómo podemos hacerlo con los recursos que tenemos y en el plazo que tenemos?

Combinando mejoras en el diseño y la gestión del sistema con un uso más eficiente de las infraestructuras disponibles y completándolas con otras que podamos realizar en un corto espacio de tiempo y dentro del presupuesto disponible, en las escalas estatal, autonómica y municipal.

Necesitamos un diseño y un modelo de gestión que integre todos los modos de transporte público mediante una única tarjeta o un bono social, con tarifas por tramos, con independencia del modo que utilicemos. Un sistema con nodos intercambiadores dotados de aparcamientos para vehículos privados, los conocidos como aparcamientos disuasorios o Park and Ride. Dotado de estaciones y paradas que cumplan las normas de accesibilidad universal, con sistema de control de acceso previo a la subida a los vehículos, para evitar las colas que demoran la subida a los vehículos. Este sistema multimodal e integrado, permitirá alimentar a los modos de transporte de alta capacidad existentes e infrautilizados, particularmente las cinco líneas del ferrocarril de cercanías y ampliar el radio de proximidad de sus estaciones siguiendo el modelo holandés que prioriza el acceso a todas las estaciones mediante una tupida red ciclista.

Pero este sistema necesita ser ampliado para cubrir el acceso a todos los principales focos de actividad laboral, de estudios y de servicios, y cubrir toda el área residencial de la aglomeración urbana de Sevilla. Y es posible hacerlo con una inversión mínima en infraestructuras, aprovechando la red viaria existente y reorganizándola para dar prioridad al transporte público, creando una red extensa y continua de plataformas reservadas, diseñadas para Sevilla en el plan de 2006 pero nunca ejecutadas, y ampliada para cubrir toda el área metropolitana. Esta red permitirá implementar rápidamente y a un coste de entre 4-7 millones €/km el sistema de transporte de alta capacidad más eficiente disponible en estos momentos, el metrobus o Bus de Rápido Tránsito. Es el sistema inventado en Curitiba y extendido en todo el mundo con vehículos biarticulados, y que perfectamente pueden estar electrificados.  Con este sistema se puede cubrir completamente el Aljarafe, los Alcores y la comunicación con los municipios del norte y el sur del área metropolitana.

Foto: METTIS, metrobus o B.R.T de Metz, sin raíles. Autor: Esteban de Manuel, 2015

Este sistema permite que imaginemos que en 2030 será posible tener una Sevilla metropolitana con muchos menos coches, sin malos humos, con muchos menos accidentes, dónde la prioridad en el uso del espacio público se invierta para favorecer la convivencia y la movilidad peatonal, en bicicleta, vehículos ligeros de movilidad personal y transporte público.

¿Tenemos que elegir entre Cambio climático y empleo en Sevilla?

Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes, en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 1990, y lograr el “cero neto” en 2050”

IPCC Cumbre Mundial del Clima, Katowice 2018

El empleo sigue siendo la gran preocupación en nuestra sociedad. Encontrarlo y que no sea precario es la clave para la emancipación juvenil. No perderlo es clave para el sostenimiento de nuestras familias. Le sigue muy de cerca la vivienda. Encontrarla asequible, al alcance de la precariedad laboral imperante, es un sueño casi imposible de conseguir para los menores de 30 años. En este contexto la preocupación por el cambio climático y las consecuencias de la enorme crisis ecológica en curso es normal que no aparezca entre las prioridades de la juventud. Lleva oyendo del tema desde que nacieron. Si se les pregunta son conscientes de que no se está haciendo lo suficiente. Pero no lo viven como una urgencia.

O eso parecía hasta que Greta Thumberg, la niña sueca de dieciséis años que ha sorprendido al mundo inspirando el movimiento juvenil por El Clima, las huelgas climáticas de los viernes conocidas como Friday For Future. Greta oyó hablar del cambio climático con tan sólo ocho años de edad y desde entonces no ha parado de estudiar el tema y seguir atentamente las noticias. Como muchos adultos sentía frustración al comprender la distancia entre lo que la ciencia nos dice sobre el problema, sobre lo que sabemos que tendríamos que hacer, y las insuficientes medidas adoptadas por los gobiernos. Greta insiste en que los responsables políticos no pueden seguir ignorando las advertencias de la ciencia que pide un esfuerzo sin precedentes ante una crisis global sin precedentes. Sin embargo, como vimos en la última Cumbre Mundial del Clima en Katowice, los líderes mundiales ceden ante los intereses ante los intereses económicos con la inestimable ayuda de Donald Trump.

En esa tesitura, pensar en pisar el freno de la sociedad hiperconsumista de recursos no renovables y contaminadora de agua, aire y tierra, como plantean los científicos que es preciso hacer, parece dibujar un inquietante panorama de paro. ¿Es un dilema sin solución?

No lo es, pero es cierto que nos enfrentamos a una situación inédita en la historia de la humanidad y que nos jugamos el futuro hoy. Tenemos muy poco margen de tiempo para evitar caer en el abismo. El río Iguazú fluye aparentemente tranquilo, el rumor se va haciendo cada vez más fuerte, si la nave no gira a tiempo hacia la orilla caerá inevitablemente hacia el precipicio con sus pasajeros dentro. Esa es la prioridad. No hay empleo para los tripulantes que caigan al abismo. Girar a la orilla significa abrir nuevos caminos, llenos de oportunidades, pero también de riesgos. Las actitudes para afrontar esas amenazas con éxito están en las antípodas del discurso del sálvese quien pueda neoliberal. Tienen más que ver con la ancestral cooperación que sigue viva en nuestros corazones y que emerge con fuerza ante las dificultades. Una cooperación que se funda en el sentimiento de solidaridad de quiénes se saben interdependientes. Sobre esa base es necesario construir un suelo social para que nadie quede abandonado a su suerte. Y sobre ese suelo es necesario reorientar la economía y el empleo para que se ajusten al techo ambiental, hoy superado. Eso significa, como dice la ciencia, cambiar muchas cosas y generar muchas oportunidades.

Veamos algunas de ellas que podemos aprovechar en Sevilla. El techo ambiental nos dice que el millón y medio de personas que habitamos el área metropolitana, no podemos seguir quemando petróleo al ritmo que lo hacemos para ir al trabajo, a estudiar y acceder a los servicios. Nuestros espacios productivos, grandes centros educativos, deportivos y sanitarios no están conectados con una red de transporte metropolitana de alta capacidad. Por otra parte, entre un 15% y un 20% de las viviendas del área metropolitana están vacías, contamos con grandes extensiones de suelo urbanizado y sin edificar, pero la vivienda sigue siendo inasequible para la mayoría de la población. Además, el área metropolitana de Sevilla concentra la mayor bolsa de parados de la provincia.

¿Cómo podemos hacer frente a estos retos?

En primer lugar, es urgente poner en marcha una red metropolitana de transporte de alta capacidad, con tarjeta única, que integre cercanías, metro, tranvías y una nueva red de metrobuses. Dicha red conectará los principales espacios productivos, residenciales y de servicios. Se alimentará con la red metropolitana de ciclovías previstas en el Plan Andaluz de la Bicicleta y se complementará con una red de aparcamientos gratuitos para usuarios del transporte público. Como resultado esperado se genera empleo, se mejora la productividad y la actividad económica, se incrementa la cohesión social

En segundo lugar, necesitamos modernizar nuestros polígonos productivos e impulsar la innovación hacia una economía circular baja en carbono, en colaboración con las universidades públicas de Sevilla y nuestros centros educativos de formación profesional. Vamos a fomentar producción de proximidad generando empleo de proximidad y de calidad.

En tercer lugar, necesitamos articular un plan de vivienda metropolitano, gestionado mediante un consorcio de empresas públicas. Deberá contemplar tres líneas de acción prioritarias: la intermediación en el alquiler asequible de la gran bolsa de viviendas vacías, la promoción de vivienda pública y cooperativa en alquiler sobre suelos urbanizados vacantes y el impulso a la rehabilitación y regeneración de barrios. Como resultado esperado, se incrementará la inclusión social, se facilitará la emancipación de la juventud y se generará empleo de proximidad en el sector de la construcción sostenible.

En cuarto lugar, necesitamos promover un parque agrario metropolitano y crear canales cortos de comercialización para mejorar la renta agraria y crear empleos de calidad, al tiempo que nos alimentamos de productos frescos y sanos. Los alimentos que llegan a nuestra mesa recorren de media 4.000 km, con un gran consumo de energía y sus consecuentes emisiones contaminantes. No tiene ningún sentido que nuestras naranjas se quedan en los árboles, arruinando a nuestros agricultores, mientras las grandes superficies nos venden naranjas de Sudáfrica.

En quinto lugar, necesitamos impulsar la transición energética aprovechando nuestro sol en lugar de seguir importando un petróleo que no tenemos. Creando una cooperativa de servicios públicos podríamos impulsar el autoconsumo de energía renovable en centros educativos y edificios públicos, barrios, polígonos industriales y grandes superficies. De este modo generaríamos empleos verdes y reduciríamos la pobreza energética.

En sexto lugar, necesitamos reducir drásticamente y mejorar la gestión de nuestros residuos, para avanzar hacia los residuos cero, contribuyendo a crear empleo en economía circular.

Todas estas medidas necesitas acompañarse de un suelo social, cumpliendo el compromiso suscrito en la Carta Social Europea de garantizar ingresos mínimos a toda la población. Para ello podríamos implementar progresivamente La Renta Básica Universal de modo que nadie se quede atrás como consecuencia de los cambios rápidos que se avecinan.

El día que comprendamos que el Cambio Climático lo cambia todo, lo cambiaremos todo. Y ese día no puede tardar. Nos va la supervivencia en ello, lo sepamos o no. El efecto mariposa iniciado por Greta Thumberg empieza a crear el torbellino de esperanza que necesitamos. Periodistas, educadores y políticos tenemos una alta responsabilidad para estimular el cambio necesario.

Manifiesto por una Sevilla que cuida a las personas, cuida sus barrios y lucha Contra el Cambio Climático

Tenemos que empezar hablando claro. El tema más urgente a resolver por Sevilla, como por toda la humanidad, de aquí a 2030, es poner freno a las emisiones contaminantes que generan el Cambio Climático. Los científicos nos advierten que es posible hacerlo con un esfuerzo sin precedentes. Pero al mismo tiempo nos dicen que se nos acaba el tiempo si queremos evitar que sus efectos sean catastróficos para la vida en el planeta. Lo hecho hasta ahora no es suficiente. No podemos seguir haciéndonos trampas al solitario como ha hecho el gobierno de Juan Espadas con sus dos Planes de Acción por el Clima y la Energía Sostenible. Los científicos nos advierten que tenemos que producir en muy poco tiempo cambios drásticos en la forma en que generamos energía, nos movemos y nos alimentamos. Cambios en nuestros edificios y en nuestras ciudades. La lucha contra el cambio climático con criterios de justicia social es para nosotras el punto de partida de la propuesta municipalista para Sevilla, porque es una batalla que se tiene que ganar fundamentalmente en las ciudades. Y Sevilla tiene la oportunidad de liderar esa lucha al tiempo que activa su economía, genera empleo, mejora sus barrios y limpia el aire que respiramos.

El proyecto de ciudad que proponemos para Sevilla está vinculado a la idea de ciudad habitable, saludable, inclusiva, solidaria y verde. Las medidas para lograr estos objetivos son a la vez nuestra mejor baza para un ambicioso plan de formación y empleo que dinamice nuestra economía hacia el objetivo. Vamos a crear empleo con un ambicioso plan de transporte público eficiente metropolitano. Poniendo a trabajar al sol en nuestros techos para generar la energía que demandan nuestras viviendas, empresas y administraciones. Con un ambicioso plan que cuide y multiplique nuestros árboles, llene de verde nuestras calles y las cubiertas y fachadas de nuestros edificios. Vamos a generar empleo revolucionando el modelo de gestión de residuos con un plan estratégico para lograr el objetivo de residuos cero. Vamos a impulsar un Plan de salud vinculado a respirar aire limpio, libre de emisiones contaminantes, a la alimentación saludable, consumiendo productos frescos de proximidad y a llevar una vida activa, caminando, moviéndonos en bicicleta, y practicando ejercicio y deportes.

Se trata de un plan de emergencia para Sevilla que precisa voluntad de gobierno y actitud negociadora para sumar a todas las organizaciones sociales, culturales, políticas y económicas al proyecto. Para ello queremos construir una candidatura que sea percibida como la de las propuestas para vivir mejor en Sevilla, basada en el diálogo para el buen gobierno de la ciudad. Una candidatura que promueva la democracia participativa en el día a día, porque todas las personas que compartimos esta hermosa ciudad tenemos que tener la oportunidad de contribuir a construir la Sevilla que Queremos.

(Manifiesto para una candidatura municipalista para Sevilla, basada en la democracia participativa, presentado por Equo a la sociedad sevillana, a las organizaciones sociales, económicas y políticas de la ciudad. Si crees que es necesaria una candidatura así, difúndelo)

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