La red de transporte metropolitana que Sevilla Necesita

Artículo publicado en Andalucía Información

Cuando se han cumplido diez años de la puesta en marcha de la línea 1 de metro, única construida de las cuatro diseñadas hace veinte años, urge abrir un debate sobre el transporte metropolitano que tenemos y el que necesitamos. Tenemos un sistema que a nivel metropolitano descansa fundamentalmente en el coche y necesitamos, con urgencia, un sistema de transporte público eficiente que cubra las necesidades del millón y medio de habitantes de la Sevilla metropolitana, que cada día se mueven en este ámbito para ir al trabajo, al estudio o acceder a los servicios.

Es urgente por tres razones. La primera, porque los expertos en Cambio Climático señalan que es urgente reducir drásticamente las emisiones de CO2 asociadas al transporte, tomando medidas sin precedentes de aquí a 2030. La segunda, porque la capacidad de extraer petróleo, responsable del 95% de la energía consumida en transporte, está en declive y no va a llegar a cubrir las necesidades del modelo actual. La tercera, por sus costes sociales y económicos de un modelo que colapsa en las horas punta, hace perder competitividad a las empresas que operan en nuestro territorio, y supone un elevado costo para las personas trabajadoras, que dedican casi una cuarta parte de su jornada laboral a sufragar estos costes. A esto hay que añadir el impacto sobre la salud, por contaminación atmosférica y acústica, la siniestralidad asociada a este modelo y el sacrificio de espacio público, destinado en su mayor parte al coche, en detrimento de los espacios de convivencia y de los modos de movilidad activa y no contaminante.

El objetivo es que todos los principales centros de actividad del área metropolitana de Sevilla estén conectados con un sistema de transporte rápido, de alta capacidad y frecuencia y que toda la población del área metropolitana pueda acceder al mismo en menos de diez minutos, a pie, en bicicleta o con sistemas motorizados ligeros y preferentemente eléctricos.

¿Cómo podemos hacerlo con los recursos que tenemos y en el plazo que tenemos?

Combinando mejoras en el diseño y la gestión del sistema con un uso más eficiente de las infraestructuras disponibles y completándolas con otras que podamos realizar en un corto espacio de tiempo y dentro del presupuesto disponible, en las escalas estatal, autonómica y municipal.

Necesitamos un diseño y un modelo de gestión que integre todos los modos de transporte público mediante una única tarjeta o un bono social, con tarifas por tramos, con independencia del modo que utilicemos. Un sistema con nodos intercambiadores dotados de aparcamientos para vehículos privados, los conocidos como aparcamientos disuasorios o Park and Ride. Dotado de estaciones y paradas que cumplan las normas de accesibilidad universal, con sistema de control de acceso previo a la subida a los vehículos, para evitar las colas que demoran la subida a los vehículos. Este sistema multimodal e integrado, permitirá alimentar a los modos de transporte de alta capacidad existentes e infrautilizados, particularmente las cinco líneas del ferrocarril de cercanías y ampliar el radio de proximidad de sus estaciones siguiendo el modelo holandés que prioriza el acceso a todas las estaciones mediante una tupida red ciclista.

Pero este sistema necesita ser ampliado para cubrir el acceso a todos los principales focos de actividad laboral, de estudios y de servicios, y cubrir toda el área residencial de la aglomeración urbana de Sevilla. Y es posible hacerlo con una inversión mínima en infraestructuras, aprovechando la red viaria existente y reorganizándola para dar prioridad al transporte público, creando una red extensa y continua de plataformas reservadas, diseñadas para Sevilla en el plan de 2006 pero nunca ejecutadas, y ampliada para cubrir toda el área metropolitana. Esta red permitirá implementar rápidamente y a un coste de entre 4-7 millones €/km el sistema de transporte de alta capacidad más eficiente disponible en estos momentos, el metrobus o Bus de Rápido Tránsito. Es el sistema inventado en Curitiba y extendido en todo el mundo con vehículos biarticulados, y que perfectamente pueden estar electrificados.  Con este sistema se puede cubrir completamente el Aljarafe, los Alcores y la comunicación con los municipios del norte y el sur del área metropolitana.

Foto: METTIS, metrobus o B.R.T de Metz, sin raíles. Autor: Esteban de Manuel, 2015

Este sistema permite que imaginemos que en 2030 será posible tener una Sevilla metropolitana con muchos menos coches, sin malos humos, con muchos menos accidentes, dónde la prioridad en el uso del espacio público se invierta para favorecer la convivencia y la movilidad peatonal, en bicicleta, vehículos ligeros de movilidad personal y transporte público.

Anuncios

¿Tenemos que elegir entre Cambio climático y empleo en Sevilla?

Contamos con los recursos y el tiempo suficiente para evitar que el calentamiento global supere 1,5ºC, pero se necesita un esfuerzo sin precedentes, en cuestión de energía, industria, transporte, agricultura, ciudades y edificios. Llegar a reducir alrededor de un 45% las emisiones globales de CO2 de origen humano en 2030, respecto a los niveles de 1990, y lograr el “cero neto” en 2050”

IPCC Cumbre Mundial del Clima, Katowice 2018

El empleo sigue siendo la gran preocupación en nuestra sociedad. Encontrarlo y que no sea precario es la clave para la emancipación juvenil. No perderlo es clave para el sostenimiento de nuestras familias. Le sigue muy de cerca la vivienda. Encontrarla asequible, al alcance de la precariedad laboral imperante, es un sueño casi imposible de conseguir para los menores de 30 años. En este contexto la preocupación por el cambio climático y las consecuencias de la enorme crisis ecológica en curso es normal que no aparezca entre las prioridades de la juventud. Lleva oyendo del tema desde que nacieron. Si se les pregunta son conscientes de que no se está haciendo lo suficiente. Pero no lo viven como una urgencia.

O eso parecía hasta que Greta Thumberg, la niña sueca de dieciséis años que ha sorprendido al mundo inspirando el movimiento juvenil por El Clima, las huelgas climáticas de los viernes conocidas como Friday For Future. Greta oyó hablar del cambio climático con tan sólo ocho años de edad y desde entonces no ha parado de estudiar el tema y seguir atentamente las noticias. Como muchos adultos sentía frustración al comprender la distancia entre lo que la ciencia nos dice sobre el problema, sobre lo que sabemos que tendríamos que hacer, y las insuficientes medidas adoptadas por los gobiernos. Greta insiste en que los responsables políticos no pueden seguir ignorando las advertencias de la ciencia que pide un esfuerzo sin precedentes ante una crisis global sin precedentes. Sin embargo, como vimos en la última Cumbre Mundial del Clima en Katowice, los líderes mundiales ceden ante los intereses ante los intereses económicos con la inestimable ayuda de Donald Trump.

En esa tesitura, pensar en pisar el freno de la sociedad hiperconsumista de recursos no renovables y contaminadora de agua, aire y tierra, como plantean los científicos que es preciso hacer, parece dibujar un inquietante panorama de paro. ¿Es un dilema sin solución?

No lo es, pero es cierto que nos enfrentamos a una situación inédita en la historia de la humanidad y que nos jugamos el futuro hoy. Tenemos muy poco margen de tiempo para evitar caer en el abismo. El río Iguazú fluye aparentemente tranquilo, el rumor se va haciendo cada vez más fuerte, si la nave no gira a tiempo hacia la orilla caerá inevitablemente hacia el precipicio con sus pasajeros dentro. Esa es la prioridad. No hay empleo para los tripulantes que caigan al abismo. Girar a la orilla significa abrir nuevos caminos, llenos de oportunidades, pero también de riesgos. Las actitudes para afrontar esas amenazas con éxito están en las antípodas del discurso del sálvese quien pueda neoliberal. Tienen más que ver con la ancestral cooperación que sigue viva en nuestros corazones y que emerge con fuerza ante las dificultades. Una cooperación que se funda en el sentimiento de solidaridad de quiénes se saben interdependientes. Sobre esa base es necesario construir un suelo social para que nadie quede abandonado a su suerte. Y sobre ese suelo es necesario reorientar la economía y el empleo para que se ajusten al techo ambiental, hoy superado. Eso significa, como dice la ciencia, cambiar muchas cosas y generar muchas oportunidades.

Veamos algunas de ellas que podemos aprovechar en Sevilla. El techo ambiental nos dice que el millón y medio de personas que habitamos el área metropolitana, no podemos seguir quemando petróleo al ritmo que lo hacemos para ir al trabajo, a estudiar y acceder a los servicios. Nuestros espacios productivos, grandes centros educativos, deportivos y sanitarios no están conectados con una red de transporte metropolitana de alta capacidad. Por otra parte, entre un 15% y un 20% de las viviendas del área metropolitana están vacías, contamos con grandes extensiones de suelo urbanizado y sin edificar, pero la vivienda sigue siendo inasequible para la mayoría de la población. Además, el área metropolitana de Sevilla concentra la mayor bolsa de parados de la provincia.

¿Cómo podemos hacer frente a estos retos?

En primer lugar, es urgente poner en marcha una red metropolitana de transporte de alta capacidad, con tarjeta única, que integre cercanías, metro, tranvías y una nueva red de metrobuses. Dicha red conectará los principales espacios productivos, residenciales y de servicios. Se alimentará con la red metropolitana de ciclovías previstas en el Plan Andaluz de la Bicicleta y se complementará con una red de aparcamientos gratuitos para usuarios del transporte público. Como resultado esperado se genera empleo, se mejora la productividad y la actividad económica, se incrementa la cohesión social

En segundo lugar, necesitamos modernizar nuestros polígonos productivos e impulsar la innovación hacia una economía circular baja en carbono, en colaboración con las universidades públicas de Sevilla y nuestros centros educativos de formación profesional. Vamos a fomentar producción de proximidad generando empleo de proximidad y de calidad.

En tercer lugar, necesitamos articular un plan de vivienda metropolitano, gestionado mediante un consorcio de empresas públicas. Deberá contemplar tres líneas de acción prioritarias: la intermediación en el alquiler asequible de la gran bolsa de viviendas vacías, la promoción de vivienda pública y cooperativa en alquiler sobre suelos urbanizados vacantes y el impulso a la rehabilitación y regeneración de barrios. Como resultado esperado, se incrementará la inclusión social, se facilitará la emancipación de la juventud y se generará empleo de proximidad en el sector de la construcción sostenible.

En cuarto lugar, necesitamos promover un parque agrario metropolitano y crear canales cortos de comercialización para mejorar la renta agraria y crear empleos de calidad, al tiempo que nos alimentamos de productos frescos y sanos. Los alimentos que llegan a nuestra mesa recorren de media 4.000 km, con un gran consumo de energía y sus consecuentes emisiones contaminantes. No tiene ningún sentido que nuestras naranjas se quedan en los árboles, arruinando a nuestros agricultores, mientras las grandes superficies nos venden naranjas de Sudáfrica.

En quinto lugar, necesitamos impulsar la transición energética aprovechando nuestro sol en lugar de seguir importando un petróleo que no tenemos. Creando una cooperativa de servicios públicos podríamos impulsar el autoconsumo de energía renovable en centros educativos y edificios públicos, barrios, polígonos industriales y grandes superficies. De este modo generaríamos empleos verdes y reduciríamos la pobreza energética.

En sexto lugar, necesitamos reducir drásticamente y mejorar la gestión de nuestros residuos, para avanzar hacia los residuos cero, contribuyendo a crear empleo en economía circular.

Todas estas medidas necesitas acompañarse de un suelo social, cumpliendo el compromiso suscrito en la Carta Social Europea de garantizar ingresos mínimos a toda la población. Para ello podríamos implementar progresivamente La Renta Básica Universal de modo que nadie se quede atrás como consecuencia de los cambios rápidos que se avecinan.

El día que comprendamos que el Cambio Climático lo cambia todo, lo cambiaremos todo. Y ese día no puede tardar. Nos va la supervivencia en ello, lo sepamos o no. El efecto mariposa iniciado por Greta Thumberg empieza a crear el torbellino de esperanza que necesitamos. Periodistas, educadores y políticos tenemos una alta responsabilidad para estimular el cambio necesario.

Manifiesto por una Sevilla que cuida a las personas, cuida sus barrios y lucha Contra el Cambio Climático

Tenemos que empezar hablando claro. El tema más urgente a resolver por Sevilla, como por toda la humanidad, de aquí a 2030, es poner freno a las emisiones contaminantes que generan el Cambio Climático. Los científicos nos advierten que es posible hacerlo con un esfuerzo sin precedentes. Pero al mismo tiempo nos dicen que se nos acaba el tiempo si queremos evitar que sus efectos sean catastróficos para la vida en el planeta. Lo hecho hasta ahora no es suficiente. No podemos seguir haciéndonos trampas al solitario como ha hecho el gobierno de Juan Espadas con sus dos Planes de Acción por el Clima y la Energía Sostenible. Los científicos nos advierten que tenemos que producir en muy poco tiempo cambios drásticos en la forma en que generamos energía, nos movemos y nos alimentamos. Cambios en nuestros edificios y en nuestras ciudades. La lucha contra el cambio climático con criterios de justicia social es para nosotras el punto de partida de la propuesta municipalista para Sevilla, porque es una batalla que se tiene que ganar fundamentalmente en las ciudades. Y Sevilla tiene la oportunidad de liderar esa lucha al tiempo que activa su economía, genera empleo, mejora sus barrios y limpia el aire que respiramos.

El proyecto de ciudad que proponemos para Sevilla está vinculado a la idea de ciudad habitable, saludable, inclusiva, solidaria y verde. Las medidas para lograr estos objetivos son a la vez nuestra mejor baza para un ambicioso plan de formación y empleo que dinamice nuestra economía hacia el objetivo. Vamos a crear empleo con un ambicioso plan de transporte público eficiente metropolitano. Poniendo a trabajar al sol en nuestros techos para generar la energía que demandan nuestras viviendas, empresas y administraciones. Con un ambicioso plan que cuide y multiplique nuestros árboles, llene de verde nuestras calles y las cubiertas y fachadas de nuestros edificios. Vamos a generar empleo revolucionando el modelo de gestión de residuos con un plan estratégico para lograr el objetivo de residuos cero. Vamos a impulsar un Plan de salud vinculado a respirar aire limpio, libre de emisiones contaminantes, a la alimentación saludable, consumiendo productos frescos de proximidad y a llevar una vida activa, caminando, moviéndonos en bicicleta, y practicando ejercicio y deportes.

Se trata de un plan de emergencia para Sevilla que precisa voluntad de gobierno y actitud negociadora para sumar a todas las organizaciones sociales, culturales, políticas y económicas al proyecto. Para ello queremos construir una candidatura que sea percibida como la de las propuestas para vivir mejor en Sevilla, basada en el diálogo para el buen gobierno de la ciudad. Una candidatura que promueva la democracia participativa en el día a día, porque todas las personas que compartimos esta hermosa ciudad tenemos que tener la oportunidad de contribuir a construir la Sevilla que Queremos.

(Manifiesto para una candidatura municipalista para Sevilla, basada en la democracia participativa, presentado por Equo a la sociedad sevillana, a las organizaciones sociales, económicas y políticas de la ciudad. Si crees que es necesaria una candidatura así, difúndelo)

Una alternativa al proyecto de prolongación del metro centro de Sevilla

Metrobús eléctrico articulado modelo ie tram de Irizar que presta servicio en San Sebastián

Volviendo de San Sebastián me crucé con la tranvía sin raíles que presta servicio en la ciudad. Es un modelo eléctrico muy interesante, híbrido entre metrobús y tranvía, de diseño futurista, capacidad para 155 pasajeros. Se alimenta mediante pantógrafo y está diseñado para recargas de 5 minutos cada diez km. En muchas líneas urbanas bastaría con recarga en el origen y el término de la línea. El modelo fue desarrollado en un proyecto europeo, rodó a nivel piloto en Barcelona y actualmente se ha contratado para cubrir la nueva red de Amiens, en Francia. Verlo circular por San Sebastián me dio un sentimiento de envidia. En nuestra opinión, podría ser la base para la red de transporte de la superficie para toda Sevilla. Como primer paso, podría ser una buena solución para mejorar la comunicación con el transporte público del centro de Sevilla, extendiendo a todo el conjunto histórico la solución adoptada para el sur, con el trazado del metro centro. Es decir, crear un nuevo acceso al centro que suprima las líneas radiales que ahora la entrada por la Puerta de Osario y la Barqueta y los giros y aparcamientos de los autobuses de las plazas Ponce de León y El Duque.

La línea que proponemos parte del apeadero de cercanías de la Cartuja, en la que proponemos gestionar el parking de la Expo con el sistema de Park&Ride (aparcamiento más transporte público), entra por Barqueta-Alemeda hasta Pza del Duque y la venta por Puerta de Osario hasta la conexión con Santa Justa. Si la prolongamos hasta Nervión y San Bernardo, enlazamos con el metrocentro y mejoramos el proyecto del ayuntamiento, evitando la tala de los árboles del proyecto vigente.

Se complementa con una línea circular en la que confluyen todas las líneas radiales. Y se puede extender el modelo a las principales líneas generando un sistema de transporte de la superficie de las altas prestaciones, que complementa la red ciclista existente.

Esquema de principales líneas radiales y circulares que podrían ser cubiertas por el sistema de autobuses eléctricos articulados. Fuente: Elaboración propia

Con una frecuencia de 5 minutos en horas punta, velocidad media comercial entre 20-30 km / h, con plataforma reservada accesible (a nivel de los vehículos) y control de billetes en estaciones o dentro del vehículo (como el actual metro centro) sería un sistema eficiente. Los 6,45 km de recorrido se cubrirán en un máximo de 20 minutos.

Todo su recorrido permite mejorar  la sección de la calle, ganando espacio peatonal con arbolado, bancos y fuentes. Recuperaríamos plazas como Ponce de León y El Duque como espacios de prioridad peatonal, casi sin coches.

Y para ponerla en marcha no es necesario ni infraestructuras de raíles ni tala de árboles. Se puede implementar de forma mucho más rápida, económica y respetando nuestros árboles. 

5J: ¿Cuáles son los principales retos Medioambientales de Sevilla?

(publicado en Sevilla Directo, el 5 de junio de 2018, acceder al artículo completo aquí )

¿Qué podemos hacer para reducir drásticamente la Huella Ecológica de Sevilla? Si bien el tema es complejo, y no basta con lo que puede hacer en Sevilla, es mucho lo que podemos hacer tanto para reducir la huella como para preparar la ciudad para un contexto de cambio climático severo. Para ello es fundamental conocer bien los factores clave sobre los que incidir. La huella de carbono se deriva en un tercio de la combustión de los vehículos de motor y en otro tercio de la energía consumida en los edificios. El restante tercio tiene que ver con el modelo productivo, industrial y alimentario. Por otra parte, es necesario reducir y reciclar en el ciclo productivo la mayor parte de ellos.

A %d blogueros les gusta esto: