Jnane Aztout, Nosotros también somos medina

Jnane Aztout, Foto: Stefania Scamardi

Jnane Aztout, Foto: Stefania Scamardi

Mañana 29 de mayo salgo para Larache, para participar en la Conferencia Final del proyecto de cooperación de Jnane Aztout. Va a ser una fiesta, una gran fiesta. Vamos a hacer memoria, vamos a recordar de dónde partimos y dónde estamos, vamos a proyectarnos hacia el futuro. Lo que empezó como “una fábrica de sueños“, en un barrio chabolista pegado a la medina, asomado a la desembocadura del Lucus, habitado por pescadores nacidos en él, es  hoy una realidad, dinámica, provisional, pero una realidad. Las chabolas han sido sustituidas por casas. Las casas tienen agua corriente. A las casas se puede llegar por calles con nombre, con piso firme, de enchinado y ladrillo. Es una realidad provisional porque aquí como en América Latina la gente vive construyendo. Ahorran, compran materiales, compran cal, compran plantas y mejoran sus casas y sus calles, siempre. Vamos a inaugurar un barrio que seguirá mejorando, que seguirá construyéndose por sus vecinas y vecinos. Leer más de esta entrada

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Clases en la Calle: Hablando de sostenibilidad urbana

Los recortes decretados por el gobierno no responden a una necesidad coyuntural. Forman parte de una estrategia, no sólo del gobierno, europea,   de privatización y desmontaje de la Universidad Pública que conocemos, degradando su calidad, abriendo espacios  para el florecimiento de las universidades privadas como negocio y como lugar de formación de unas élites alineadas con el mantenimiento del capitalismo ciego. Esta estrategia no es nueva, proviene de la Agenda de Lisboa y sus principios conforman el Plan Bolonia. Europa quiere una universidad alineada con las grandes multinacionales europeas, gestionada y regida por principios de eficiencia y competitividad propios del neoliberalismo económico, gobernada como se gobiernan las grandes empresas, con consejos de administración que nombran a rectores, decanos y directores de departamento. Estamos en la antesala de estas medidas modernizadoras que anunciará el gobierno, por boca de su consejo de sabios, en otoño. Si no lo remediamos, si no oponemos, los universitarios, nuestra insumisión. Pero la insumisión ha comenzado. Y como parte de ella ayer organizamos un debate sobre la Universidad que queremos, que debe ser el inicio de un trabajo compartido de confrontación, de propuesta de alternativas, que surja de la propia comunidad universitaria. Los principios de partida son la defensa de su carácter público y universal, su autonomía basada en el espíritu crítico, innovador y de apuesta por la calidad entendida como la relevancia social del conocimiento por ella generado y transferido a la sociedad en respuesta a sus necesidades, y la democracia participativa. Son ejes para otra reforma universitaria, necesaria, posible, antagónica a la neoliberal y al conservadurismo de mantener las cosas como están. La avanzadilla de esta reacción la han tenido los estudiantes pero somos muchos los profesores que nos estamos organizando para transitar juntos este camino. Como expresión de ello ayer organizamos conjuntamente la segunda sesión de clases en la calle.

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Clases en la calle: Aprendiendo de HYTASAL

Aprendiendo de HYTASAL con Julián Sobrino

Aprendiendo de HYTASAL con Julián Sobrino

Ayer nos fuimos con los estudiantes de Levantamiento y Análisis de Arquitectura a aprender a HYTASAL, lo que queda de la antigua HYTASA, empresa textil andaluza, cooperativa de trabajadores, puntera en tecnología, que a falta de un rescate o un inversor, está en pleno ERE. Tienen una fábrica magnífica, muy desconocida en la ciudad, proyectada por Carlos Fernández Casado en 1961 y cuya estructura, de bóvedas de hormigón sobre pórticos, fue ensayada en el Instituto Eduardo Torrojas. Es un magnífico edificio, de una enorme racionalidad constructiva y estructural, funcional, que impresiona por su luminosidad natural, difuminada por la textura que el encofrado de madera dejó en la superficie de hormigón. En una de las naves, ya desocupada,  Julián Sobrino nos dió una lección de cómo recuperar y revitalizar el patrimonio. El sueño de Julián es que la fábrica vuelva a ser productiva vinculando centros de innovación y diseño de la universidad con la iniciativa empresarial de los trabajadores. Para ello rememoró el Deutch Werkbund, la asociación  entre arquitectos, artistas e industriales fundada por Muthesius en 1907 que sentó las bases de la arquitectura moderna, de la escuela de la Bauhaus y que imprimió carácter propio al desarrollo industrial del pais. Algo que hoy nos sigue sirviendo de inspiración. Frente a un  contexto que no ofrece a los estudiantes de arquitectura otra salida que la emigración, a la fábrica textil de HYTASAL otra opción que el cierre y a este magnífico edificio, otro horizonte que la demolición o el abandono, ¿podrá la colaboración entre nuestros jóvenes universitarios, nuestros centros de investigación y diseño y la capacidad de los cooperativistas devolver a la actividad productiva a la fábrica? Un primer recorrido por el edificio contribuyó a despertar nuestra imaginación. En las próximas semanas vamos a realizar un trabajo de levantamiento y análisis del edificio que nos permita poner en valor su enorme potencial y contribuya a encontrar soluciones de futuro para la fábrica.

La hora de la Universidad

Llegó la hora de la Universidad. En la agenda oculta del gobierno ahora toca desprestigiar a la universidad. Para ello la calumnia con falsedades. Nos dice que la universidad española es mala y que fabrica parados. No es verdad si la comparamos con las de nuestro entorno. Y como es mala, nos dice, hay que reducir su presupuesto para que mejore. Siendo mala, en lugar de bajar los precios los sube. Y para que sea más accesible reduce las becas. Así habrá sin duda menos universitarios, aunque no menos parados. Habrá menos parados universitarios. Como la universidad no contribuye suficientemente a la competitividad de las empresas,  porque su investigación no es de calidad, el mal gobierno reduce el presupuesto de investigación. Y como hay fracaso escolar lo mejor es incrementar el número de alumnos por aula, echar profesores a la calle y sobrecargar a los que queden. Los primeros en salir serán, si no ponemos remedio, los que habiendo cumplido defendido su tesis doctoral tienen contrato de ayudante doctor. Se cierra las puertas a los becarios que están investigando dentro de la universidad. Se pueden olvidar, si no lo remdiamos. Todo esto es un despilfarro de recursos públicos invertidos en su formación que no nos podemos permitir. Tiene consecuencias personales que no nos podemos permitir. Pero el mal gobierno sólo entiende de negocios privados.

Una vez más, como con las pensiones, la sanidad, las telecomunicaciones, la banca, … el argumento es el mismo: privatizar. Hay que allanar el camino al negocio de las universidades privadas para incrementar nuestra competitividad. Aunque el origen de esta crisis está en el fracaso de la banca privada para gestionar el dinero de la sociedad, la solución no es volver a la banca pública sino inyectar en la mala banca privada, la que especuló y perdió, el dinero que el gobierno recorta en sanidad y educación. ¡No se les cae la cara de vergüenza de dar los 10.000 millones de euros a Bankia que nos sustraen de la atención sanitaria y la educación pública! La crisis es la escusa, la oportunidad, para llevar adelante la agenda de Lisboa. Por cierto, esa estrategia la votamos en el proyecto de constitución europea, a propuesta del gobierno de Zapatero, pero es Rajoy quién la lleva a la práctica. Privatiza, asusta, privatiza, recorta, reprime,…. ¡Que ganen los menos con el silencio de los corderos! Pero no nos vamos a callar.

Otra universidad es posible y necesaria. Somos muchos los profesores que llevamos años trabajando por la reforma de la universidad para que esta sea motor de transformación social hacia una mejor civilización. Para ello creamos primero Universidad y Compromiso Social y después Universidades frente a la crisis. Necesitamos la capacidad de generar pensamiento crítico, conocimiento socialmente útil y la capacidad creativa de estudiantes y profesores para crear las condiciones para salir de esta crisis civilizatoria. Pero ahora urge la unidad para decir basta a las agresiones a la Universidad Pública y a la educación pública en general. Tenemos que reaccionar.  Tenemos que movilizarnos.  Necesitamos cambiar de rumbo y quiénes estamos en la universidad podemos contribuir a ello, una vez más.

Raices y fuentes inspiradoras para el 15 M (I): Saramago

Aquellos a los que la crisis financiera y el estallido de la burbuja inmobiliaria cogió por sorpresa son los mismos a los que ha cogido por sorpresa el movimiento del 15 M. Si carecieron de herramientas intelectuales y éticas para comprender el origen y las causas de la crisis no es sorprendente que demuestren la misma incompetencia para comprender lo que el movimento del 15 Mestá poniendo de manifiesto, la naturaleza de sus objetivos y la forma de organizarse para conseguirlos. Decía José Saramago en 1999, en su aportación al seminario “Literatura y Compromiso Social”  que “vivimos en un tiempo y en una sociedad que exhibe una característica dominante, que es la apatía. Es decir, que estamos instalados en la sociedad apática, la sociedad egoísta, la sociedad indiferente, la sociedad preocupada por su propia vida, por su propia capacidad de sobrevivir de espaldas a lo negativo que ocurre alrededor. Es una sociedad que no se compromete”. Hoy, los jóvenes del 15 M nos están diciendo que “Somos hijos de la abundancia pero no seremos padres de la indiferencia”. Leer más de esta entrada

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